El pasado 12 de diciembre me acerque a Sevilla para participar en el evento “Futura Edición”. No había seguido mucho este evento, que comenzó a realizarse en 2015 como Congreso Internacional de Autoedición, pero en la edición de este 2019, al observar la ampliación conceptual y de fondo del encuentro decidí que había llegado el momento de ver de qué iba el evento, el programa prometía mucho: Javier Celaya (Dosdoce y Storytel), Luis Collado (Google), Arturo Álvaro Benito (Logista), José Madero (Gráficas La Paz), Carlos Casado (Ricoh), Ana Cristina Gonzalo (Instituto Cervantes), Miireia Sainz (Penguin Random House), etc… Y la verdad es que he vuelto muy satisfecho.  La idea de discutir durante dos días sobre el impacto de la tecnología y la transformación de la industria editorial, sin olvidar las reflexiones medioambientales para avanzar en ecoedición, en un espacio como la sala Antiquarium de Las Setas era en sí misma una paradoja ciertamente curiosa. Se habló mucho y en profundidad sobre el futuro, en un espacio que alberga una parte de la historia arqueológica de la implantación de los romanos en Sevilla. Pasado y futuro juntos prometían unas vibraciones y un karma muy interesantes. Y así fue. Organización impecable y con una puntualidad rigurosa en los tiempos de las ponencias, conllevaron que el encuentro transcurriese con una gran fluidez.

 

El encuentro lo organiza desde su fundación Lantia, una empresa con un equipo humano muy amplio, unas sesenta personas, y que es un vivero editorial, pero que a la vez es mucho más, pues combina la creación de contenidos propios a través de sus editoriales, con una plataforma tecnológica de producción para otras empresas y grupos, como Penguin Random House, Planeta y McGraw. Es en el fondo y en la forma una empresa de  tecnología con un enorme desarrollo en I+D al servicio de la industria del libro. Su concepto empresarial viene a confirmar un parámetro en el que vengo insistiendo desde hace años: “las editoriales del futuro serán una combinación de empresas tecnológicas y de servicios”. En este sentido, Lantia Publishing es el paradigma de este tipo de empresas que entienden la disrupción que supone lo digital en los modelos empresariales. Ha sido incluso premiada en Estados Unidos con el premio Red Herring por su desarrollo en innovación editorial.

Algunas ideas motrices que allí aparecieron, escritas o habladas:

    • Enrique Parrilla, CEO de Lantia, en su ponencia definió la industria editorial como la “industria de las historias”, una definición brillante y que si se entiende bien, abre un futuro esplendoroso a la creación de contenidos.
    • La innovación en formatos, con especial atención a la voz como interface de contacto entre creadores y lectores, abre vías de colaboración entre distintas industrias del ocio.
    • El libro impreso o digital ya no ocupa el centro gravitatorio del ecosistema cultural, educativo, y de ocio.
    • La influencia de los videojuegos y las series es indudable en el ecosistema del ocio debido a que son más mediáticos que el libro, reteniendo y acaparando espacio en la economía dela atención del lector. Se pasa de “qué estás leyendo”, a “qué estás viendo”, y por detrás puede existir un libro, impreso o digital, en definitiva, una historia.
    • Un concepto que apareció varias veces en las ponencias fue el de “convergencia”. Las compañías que integran la industria del ocio convergen, las tecnológicas que evolucionan hacia los contenidos, y las de contenidos que comienzan a integrar tecnología, un movimiento de placas tectónicas que ha desdibujado las líneas de separación entre ellas, con procesos de integración vertical y horizontal enormemente creativos.
    • Evolución de plataformas de creación de marcas blancas editoriales.
    • Como consecuencia de lo anterior se observa una evolución hacia  editoriales que no distinguen entre impreso y digital, y entre contenido y tecnología, con modelos de negocio que se orientan hacia una relación directa con el lector.
    • La impresión bajo demanda (POD, Print en Demand) como modelo de negocio al servicio de las librerías. Entendida mucho más como una forma integrada de distribución que como un proceso de producción, debe aportar una panoplia de ventajas a todo el sector, no es ya lógico decir que un libro está agotado, los libros están siempre disponibles y se prolonga la vida comercial de los libros. Y se optimizan las tiradas en reimpresiones.
    • Crecimiento exponencial de la autoedición, como complemento de la edición tradicional. No es casual que todos los grandes grupos editoriales tengan ya sus empresas de autoedición. Un ascenso vertiginoso de publicaciones en régimen de autopublicción conlleva que las alertas de los grandes grupos se disparen. Un mercado repleto de libros opera como un problema, en la medida en que llenan el mercado, de forma que al montar sus propias empresas están ocupando espacio a la vez que tienen un vivero de autores y creadores que posteriormente pueden saltar a las editoriales tradicionales de los grupos. Viveros donde puede surgir talento.
    • Lo único que garantiza la globalización de los mercados es la tecnología.
    • Las técnicas de impresión avanzan en dos líneas: por un lado en avances indudables en calidad y bajos costes, y por otro en línea con la ecoedición y el respeto al medioambiente.

En mi caso intervine en una mesa junto a la Feria del Libro de Sevilla sobre la evolución y los modelos de ferias. Plantee tres cuestiones que a mi juicio centran hoy la reflexión sobre este tema:

    • La paradoja de las ferias. En un momento de estancamiento de los mercados las ferias crecen en visitantes y cifras de ventas.
    • Las tecnologías e Internet delimitan claramente los modelos de salones y ferias B2B y B2C. para los primeros es una amenaza y para los segundos una oportunidad.
    • Las Ferias del Libro deben comenzar a abrir procesos de integración y cooperación entre ellas. Compartir información sobre infraestructuras, patrocinadores y programación es hacer sentir que el valor de la información no está en poseerla, sino en compartirla.

Algunas de las ponencias me gustaron especialmente. Quiero hacer referencia a alguna de ellas, aunque mi sugerencia a Lantia, como organizador del evento, es que se deberían colgar en la página web del encuentro, pues no he conseguido todas las que me hubiese gustado. Hago aquí referencia a la ponencia de Logista pues los datos que aportó son de una claridad meridiana sobre las ineficiencias del sector. Me pareció magnífica. También me gustaría sugerir a Lantia que,  ante un ciclo de ponencias como el que escuché,  es recomendable lanzar un streaming de al menos las ponencias top. La propia globalización empresarial de Lantia (sedes en Sevilla, Madrid, Houston) así parecen sugerirlo.

También me impresionó mucho la presentación de Ricoh sobre el futuro de la edición desde el punto de vista de las maquinas y los inyectores de tinta. Bien es cierto que al no ser yo un experto en producción, no le saqué todo el partido a una presentación buenísima técnicamente.

Vuelvo además con un proyecto muy bonito para esta edición de la Feria del Libro de Madrid. Se trata de una colaboración con Lantia para poner a disposición de editores, libreros y visitantes la máquina de impresión bajo demanda bautizada como La Dragona. La máquina está ahora ubicada en la Librería La Isla de Papel, propiedad de Lantia, y es de la compañía Ricoh. Es un proyecto de mucha envergadura que espero podamos culminar con éxito en las próximas semanas. Puede ser espectacular ver como se hace un libro en siete minutos.

Y para terminar haré unas referencia gastronómicas. Soy un gran amante de las tascas sevillanas y conozco muchas, algunas de las cuales visito de manera asidua cuando voy a Sevilla, pero en una cena, la señora Heidi Heinz, Managing Partner de Lantia, me sugirió visitar “Cañabota”, en la calle Orfila. Un descubrimiento. Materias primas marinas de primera calidad, tratamiento del pescado y los mariscos muy cuidadoso, y un servicio excelente me llevan a recomendarla sin ninguna duda. Sencillamente excelente.

En la cena a la que hago referencia, la señora también me recomendó un vino de la Bodega gaditana Luis Pérez, «Garum». Un vino tinto magnifico que me ha gustado mucho. Muy recomendable.

Termino. Un encuentro soberbio al que pienso volver y que coloco ente los eventos de califico de imprescindibles. Por cierto, en un país en el que eventos relacionados con el libro son multitud, éste es el tercero al que califico de imprescindible. Felicito al equipo de Lantia y les agradezco muy calurosamente las atenciones que me dispensaron.

Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y Master en Dirección Comercial y Marketing por el IE Business School. En la actualidad soy Director de la Feria del Libro Madrid. Mi trayectoria y experiencia profesional se ha desarrollado en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Grupo Marcial Pons, Ediciones Siruela, OdiloTID–, asiduo visitante de todas las Ferias del libro de Latinoamérica, desempeño también numerosas actividades docentes en España y América.

Un comentario

  1. A la vista de tantas iniciativas «empresariales», de negocio, convendría que los amantes del libro entiendan que todo este panorama que se publicita machaconamente hasta convertirlo en realmente homogéneo, no es un proceso natural, sino una estrategia «educativa» para obtener rentabilidades más fácilmente. Cosa que encuentra buenos cimientos en un país que camina hacia una educación donde el conocimiento no se necesite para nada, símplemente una imbecilidad debidamente modernizada, «guay».
    Cuando se apunta que: «El libro impreso o digital ya no ocupa el centro gravitatorio del ecosistema cultural, educativo, y de ocio», eso de «ecosistema cultural» no deja de ser más que una nadería hueca, cultural y educativamente, que persigue pingües rentas, que es de lo que se trata. Y si en el camino hay que volver a quemar la viejuna Biblioteca de Alejandría, pues se hacey se monta un verdadero centro gravitatorio divertido.
    Hablar del milagro de la «autoedición» en un país de un nivel cultural de videojuegos, que por cada 10 teclas fabrica cinco faltas de ortografía, es apostar por la liquidación de la inteligencia.
    En fin…

    Responder

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s