DILVE

Durante la pasada FIL varios libreros iberoamericanos me comentaron un problema que les había surgido con Dilve. Según su versión, a finales de noviembre, y sin previo aviso, fueron desenganchados del acceso a Dilve. Hasta ese momento el acceso era gratuito pero ahora se les comunicaba que pasaba a ser de pago. Algún librero español, y algún editor, presente en la conversación, confirmaba su versión. En mi caso, después de trabajar en el sector más de 30 años ya no me sorprende nada, y si de lo que se trata es de una decisión de la FGEE (Federación de Gremios de Editores), me puedo creer cualquier cosa, por extraña que parezca.

Antes de publicar nada dando mi opinión, y como me gusta escuchar a todas las partes, pregunté a la agencia del ISBN-DILVE para que me diesen su versión del asunto, pues bien, esto es lo que me dijeron:

La FGEE aprobó a finales del pasado año las cuotas de acceso a Dilve que, lamentablemente, se ha tenido que empezar a cobrar al desaparecer las fuentes de financiación externas que han permitido su gratuidad estos años atrás.

La decisión fue que todo el que utilizara Dilve tenía que contribuir con una cuota (editores, distribuidores, libreros, etc.), fuera empresa española o extranjera. Las cuotas para las librerías extranjeras son las mismas que para las librerías españolas no asociadas a Cegal. La cuota mínima anual, que es la que se ha pedido este primer año a las librerías latinoamericanas, es de 200 €.

Sé que para algunos puede parecer un pago imposible de realizar pero la decisión es la que te he comentado. Lamento mucho haber tenido que suspender el acceso a las librerías que no han aceptado el pago de la cuota.

AGENCIA DEL ISBN

Ya puestos en el tema me hago con las tarifas de Dilve para las librerías, y señalan:

Estimado/a XXXXXXXX,

Con el fin de hacer que el proyecto DILVE sea sostenible económicamente, la FGEE ha tomado la decisión de iniciar el cobro de tarifas por la utilización de DILVE a todos sus usuarios (editores, distribuidores, libreros, etc.).

Las tarifas aprobadas para 2014 por la FGEE para las librerías se basan en la facturación anual de las empresas y son las siguientes:

Cuotas_dilve

La FGEE ha llegado a sendos acuerdos con CEGAL y con el Gremì de llibreters de Catalunya para eximir, en 2014, de pago alguno por el uso de DILVE a las librerías colaboradoras de CEGAL en RED o LibriDATA.

Bien, vamos por partes. De entrada, y de cara a las librerías españolas, observo que la carta introduce el matiz de eximir en 2014, ojo, en 2014, de la cuota a las librerías de este país, ¿y en 2015? Pues ya veremos en que queda el asunto.

Vuelvo al tema del cierre a los libreros iberoamericanos. Según la Agencia Española del ISBN, es decir, FGEE, el motivo es la sostenibilidad de DILVE por haber desaparecido las fuentes de financiación externas. ¿No hay fuentes de financiación externas?

Si alguno de mis lectores se toma la molestia de mirar el BOE de estos dos últimos años observará que en 2013 la subvención pública a Dilve fue de 29.152,82 euros, y en 2014, 50.859,50 euros, una importante inyección de dinero público… Cuando una entidad recibe en 2 años 80.000 euros de dinero público y tiene problemas de sostenibilidad en el site de DILVE debe mirarlo con detenimiento, pues hay algo que desconcierta. Por coste, más que una base de datos parece el Pentágono o la NASA. No quiero pensar que esto se esté convirtiendo en una agencia de recaudación.

¿Y quién es el perjudicado por este cierre a los libreros hispanoamericanos? Obviamente la edición independiente, que pierde visibilidad y resulta mucho más inaccesible. Por cierto, dudo mucho que multitud de editores de un tamaño medio-pequeño estén de acuerdo con esta decisión, que al fin y al cabo se toma en su nombre. La legitimidad que a la FGEE le otorgan los cientos de pequeños editores agremiados, merecen que se consulte y se establezca un consenso sobe una decisión de este tipo, sobre todo cuando más del 30% de su cuota gremial se destina automáticamente a sostener la FGEE.

Pongo en relación esta decisión con la política, absolutamente desconcertante, de la FGEE sobre las ferias de América Latina, donde al igual que el lince ibérico, estamos en peligro de extinción. ¿Estamos ante un epitafio de la edición española independiente en América? Para cualquier analista, la reflexión inmediata es saber si lo que es insostenible es Dilve o la propia FGEE.

Llevo muchos años insistiendo en la necesidad imperiosa y urgente de que se constituya una Asociación de Editores Independientes de España, cada día que pasa lo observo como más perentorio y necesario. En tiempos de transparencia y ruptura con la opacidad como los que estamos viviendo en este país, las organizaciones gremiales y profesionales no deben quedar exentas.

A mi modo de ver los libreros iberoamericanos deben estar exentos de cualquier cobre, hacerles pagar una cuota, por pequeña que nos pueda parecer, no es defendible, y en esto la edición independiente debe tener una opinión y manifestarla abiertamente.

No se trata de apelar a una cierta magnanimidad de la FGEE, de lo que se trata es de entender el papel de la edición independiente y cultural española en el mundo, y específicamente en Iberoamérica. Esos libreros y esas librerías de América Latina merecen un respeto, y la mejor forma de recompensar su complicidad con nuestras editoriales es dejarles libre el acceso a Dilve.

Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, es licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Dirección Comercial y Marketing por el Instituto de Empresa y miembro de la primera promoción del Programa Avanzado de Dirección de Empresas Editoriales del Instituto de Empresa. Tras más de 35 años de experiencia profesional en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Marcial Pons, Ediciones Siruela, Odilo TID– en la actualidad compagina con su labor como profesor de diversos Masters en España y América con tareas de consultoría en el sector del libro.

5 Comentarios

  1. […] por la crisis y el desplome de la subvención se mostró incapaz de seguir sufragándola y eso que, tal como demostró Manuel Gil en su momento, al menos hasta 2014 recibía subvención. Ahora sus usuarios deben pagar por ella y eso es un […]

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  2. Y, por cierto, ¿de dónde va a salir el dato de facturación de las librerías para fijar la cuota?

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  3. Los editores empezamos a pagar por los ISBNs tras la privatización. Luego nos tocó gestionar el Depósito Legal; y ahora tenemos que costear DILVE, una base de datos construida con nuestras aportaciones. En el caso de Melusina, decidimos plantarnos.Una cosa es introducir los datos gratis: otra muy distinta tener que pagar para hacerles el trabajo porque, al fin y al cabo, la base de datos es de ellos y hoy en día los datos son muy valiosos. Ellos sabrán a dónde pretenden llegar con esta desafortunada decisión.

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  4. O sea que DILVE cobra a los editores que proveen el contenido y a los libreros que lo usan. Y no poco. Es un negocio de la hostia.

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  5. […] Una coloración  Antinomias Libro  […]

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