Leo con preocupación que Cedro lleva al juzgado a la Universidad Carlos III de Madrid, y que a mi antiguo profesor Enrique Dans le ha planteado una demanda Promusicae. Más madera que es la guerra. En principio no me lo puedo creer y leo un par de veces la noticia, me refiero a la demanda de Cedro. Pues es verdad. Si hace ya tiempo que vengo advirtiendo que los editores debían separarse de algunas entidades de gestión de derechos con pésima imagen pública, esto ya es el colmo del disparate. Cedro quiere reclamar 5 euros por alumno para poder subir materiales a su intranet. Si tenemos en cuenta que hay en España 1,6 millones de universitarios, estamos hablando de que lo que se discute es de más de 8 millones de euros. ¡Ahí es nada! Y lo que no me aclara ningún periódico que recoge esta información es qué materiales se han subido a la intranet sujetos a derechos de autor y cuya representación dice ostentar Cedro.

Estas entidades, junto a la FGEE, no deberían ser policías del copyright, sino herramientas pedagógicas de explicación de la propiedad intelectual y de los legítimos derechos de autores en universidades e institutos. No deberían abrir brechas peligrosas que se sabe como empiezan pero no como acaban. Tengo la sensación de que se está ante una deriva ciertamente peligrosa. Vamos a imaginar un supuesto (todo esto con independencia de quien lleve la razón, pues es muy probable que los jueces acaben por desestimar la demanda). En las universidades de España están los caladeros naturales de los compradores de libros (en cualquier formato) del futuro: imaginemos que mañana, y a través de la red, los alumnos de la Carlos III realizan una campaña-alianza con otras universidades de España y deciden boicotear la compra de libros durante un tiempo. ¿Qué pasaría?

A mi modo de ver estamos en un momento tan delicado del ecosistema del libro que todo consenso es poco, y la judicialización de los usuarios y clientes de la edición es una vía más que peligrosa. ¿Todos los editores están de acuerdo en ir por estas vías? Parece ser que se nos ha olvidado cuando los inspectores de la SGAE visitaban las barberías para ver quien ponía Paquito el Chocolatero, y a cualquier persona con cierto sentido común le parecía un horror. Las entidades de gestión, que no me cansaré de pedir que sean entidades públicas, pueden ganar una batalla, pero a buen seguro perderán la guerra. Así se está empañando y desdibujando la imagen de la edición, que ahora más que nunca debería aparecer comprometida con su tiempo y con los jóvenes. Sencillamente un disparate. Y ánimo Enrique, apoyos no te van a faltar.

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Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, es licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Dirección Comercial y Marketing por el Instituto de Empresa y miembro de la primera promoción del Programa Avanzado de Dirección de Empresas Editoriales del Instituto de Empresa. Tras más de 35 años de experiencia profesional en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Marcial Pons, Ediciones Siruela, Odilo TID– en la actualidad compagina con su labor como profesor de diversos Masters en España y América con tareas de consultoría en el sector del libro.

6 Comentarios

  1. Isabel Alcaraz 04/04/2012 en 11:48

    El problema radica en que el sector educativo es el pastel más grande del mercado editorial. Y el universitario no es ni mucho menos una parte pequeña de este.
    En la universidades siempre y repito que siempre, se han realizado copias de libros, apuntes, y cualquier tipo de información sobre la asigantura, ya fueran más o menos legales estas copias ya tuviera CEDRO o no control del % que consideraba adecuado con los servicios de repografía.
    En el mundo digital las copias escapan a las manos de cualquier editorial o en su caso de CEDRO. La cuestión es que en poco tiempo estas demandas dejaran de tener sentido con la autoedición. ¿quién puede creer que un profesor universitario que en mayoría no gana casi nada de dinero con la publicación de su libros va a seguir recurriendo a estas editoriales?

    Igual CEDRO consigue mantenerse durante algo más de tiempo, pero al final, lo que más valen son esos apuntes de clase, con esa mezcla de información bibliográfica…., en definivita la recreación de información que eso es fundamentalmente la creación de conocimiento. Creo la edición educativa solo pueden tener hacia un formato libre y controlado de derechos, tipo Creative Commons…. si no seguiremos con el pensamiento anticuado de limitar el conocimiento.

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  2. […] AntinomiasLibro: “Todos al juzgado“ […]

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  3. El gran peligro para la editoriales académicas es, dejando de lado el posible boicot mencionado por Manuel Gil, que las universidades se unan y creen un gran sistema de edición, distribución e incluso intercambio de contenidos académicos, más consistente de la -opinión personal- un poco descafeinada UNE. Co-utilizando plataformas propias de edición -que existen- distribución y puesta a disposición de contenidos digitales, y repensando nuevos modelos -que las editoriales debieran estar utilizando- como intercambio de contenidos por comunidades académicas (un modelo win-win sin coste para nadie, sólo el de generación de contenido, que en una universidad debería tender a cero, para eso les pagamos entre todos ;>), venta de contenidos coeditados o en colaboración a terceros, sindicación a consumidores de contenidos de investigación, etc.

    O las editoriales, Cedro, SGAE, las Universidades, los estudiantes y cualquiera que genera o consuma contenidos empieza a actuar de otro modo (introduciendo un término que corre el peligro de desaparecer del vocabulario castellano, la ÉTICA -tanto en la venta, como en la compra o consumo, ojo-), o a todos nos mancharán los barros de estos polvos.

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  4. Y sin embargo, me temo que en esto no hay, como en la gran mayoría de los problemas a los que se enfrenta el mundo de libro, «buenos» y «malos», entendiendo que los «buenos» son los inocentes profesores y las universidades y que los «malos» son los avaros editores, enemigos de la difusión del conocimiento y la cultura, y CEDRO, su perro guardián.
    El caso de la Universidad Carlos III es uno más de los que se podrían abrir en España desde la implementación de intranets en las universidades de este país. Tradicionalmente la relación entre el contenido “gratuito” entregado a los alumnos por los profesores y las editoriales era bastante equilibrada, merced, precisamente, a CEDRO, quien gestionaba (mejor o peor, esa es otra historia) los derechos de sus representados ante los servicios de reprografía de las universidades. Sin embargo, con la intranets restringidas la cosa se ha vuelto incontrolable. No son pocas las editoriales que se han encontrado con una parte importante de sus contenidos alojados en estas webs, cerradas y sin control, dinamitando la venta de sus libros entre los alumnos.
    Después de que durante al menos cinco años las editoriales académicas, a través de CEDRO, hayan buscado una solución a este disloque por la vía del diálogo –con respuestas kafkaianas por parte de la Conferencia de Rectores como la del abogado de ésta: «las universidades “cuentan con 100.000 autores (los profesores universitarios) que no perciben dinero por sus publicaciones académicas, mientras que CEDRO solo tiene 18.000 autores”», ¿de quién no reciben dinero? ¿De las editoriales? Me gustaría que demostrara aunque solo fuera un 10% de lo que se afirma en esta frase–, no es de extrañar que el asunto llegue a los tribunales. Las universidades (y lo digo desde el conocimiento, no la opinión) no han respondido a los llamamientos de las editoriales, ni siquiera cuando se pedía que un profesor retirara de su web un libro colgado casi entero, eliminando la sola posibilidad de venta del mismo entre sus alumnos.
    Creo que la actuación de CEDRO está a años de luz de la de la SGAE. A ver si al final vamos a acabar confundiendo la extorsión cultural con la correcta defensa de los derechos de los autores y los editores. ¿O es que acaso los profesores y las universidades no están sujetas a la Ley de Propiedad Intelectual?

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  5. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Leo con preocupación que Cedro lleva al juzgado a la Universidad Carlos III de Madrid, y que a mi antiguo profesor Enrique Dans le ha planteado una demanda Promusicae. Más madera que es la guerra. En principio no me lo puedo …..

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