El pasado mes de septiembre apareció, en la revista Publishers Weekly, un artículo de Rachel Deahl titulado «Is the Publishing Industry Broken?» («¿Está rota la industria editorial?») que es una lectura verdaderamente interesante hasta el punto de que sugerí a Publishers Weekly en Español su traducción y publicación aquí.

El artículo viene a relatar un cambio importante en toda la industria anglosajona del libro en lo que se refiere a las percepciones de los empleados sobre sus condiciones laborales y salariales. Un resumen muy conciso del texto pone de manifiesto lo siguiente:

– La edición tiene un relato muy distinto al que tenía hace 10  ó 15 años. Hoy se percibe como un negocio puro y duro, muy alejado de una visión histórica anterior sobre educar y construir opinión pública cultural.
– Es una industria de muy bajos salarios.
– Alto nivel de insatisfacción en el trabajo.
– Sobrecarga asfixiante de trabajo.
– Sobreexplotación de empleados.
– Aumento de la sindicación ante la incertidumbre percibida. Se ha incrementado mucho el porcentaje de empleados que recurren a las redes sociales para manifestar su insatisfacción en el trabajo.
– Imposibilidad de conciliar debido a la sobrecarga de trabajo.
– Renuncia al puesto de trabajo cuando se tiene un hijo.
– Los empleados buscan salidas para irse a otras industrias diferentes.
– Choque generacional en el interior de la industria entre los baby boomers y las nuevas generaciones (Generación X, Millennials, Generación Y, Generación Z).

En el texto, se hace referencia una encuesta anual de salarios y condiciones de trabajo que realiza Publishers Weekly a empleados (bajo anonimato) de la industria, tanto de editoriales como de librerías. Parece ser que los datos se segmentan entre ambos grupos. La encuesta es de pago (unos 100 dólares) por lo que no dispongo de la misma, comparto lo que me ha comentado un editor que sí accede a ella. Es sumamente interesante y aborda temas tales como:

– Salario actual.
– Porcentaje de incremento sobre el año anterior.
– Si se tienen bonos o rapeles.
– Diferencias salariales por género y raza.
– Diferencial con los salarios de ejecutivos.
– Nivel de satisfacción en el trabajo.

Pero también incluye preguntas como estas:

– Iniciativas Ambientales de su empresa.
– Política de accesibilidad e integración.
– Política antiacoso sexual.

La encuesta está repleta de información, con cuadros y gráficos a todo color que ilustran las respuestas. Más de 60 páginas de tablas detalladas que enumeran las respuestas a cada pregunta, desglosada por región, hombre/mujer, raza, tamaño de la empresa, años de servicio y más, y un análisis detallado de los resultados. Un tema importante es que las respuestas son personales, no de la propia empresa. Aquí el gráfico de brecha que muestra la encuesta:

brecha

Y aquí la explicación sobre la evolución salarial:

brecha salarial

Gráfico de incrementos salariales de la encuesta:

aumentos

La reflexión obligada es acerca de qué tenemos en España medianamente parecido. Absolutamente nada. Llevo un tiempo insistiendo en la necesidad de que se promuevan nuevos estudios en el sector, no puede ser que siempre sean los mismos estudios (muchos de ellos necesitados de revisión) los que sean apoyados por dinero público, hay que entender que el mundo del libro ha cambiado mucho desde hace ya muchos años, esto ya no es lo que era. ¿Qué podría aparecer en estos temas si se hiciese un estudio independiente sobre la edición y las librerías? Alguien puede pensar que es mejor que no se hagan.

En España, el Informe de Comercio Interior de la FGEE tiene un epígrafe dedicado al empleo editorial de las editoriales agremiadas, las respuestas las remite la empresa, no el empleado, lo que puede generar alguna duda en cuando al rigor de los datos. El informe aborda básicamente cuatro cosas:

– Número de empleados en edición.
– Empleados con nómina.
– Empleo por actividad dentro de la edición.
– Colaboradores externos contratados.

A raíz de este post, he revisado el estado de la cuestión, comparando los datos entre 2008 y 2020. Y esto es lo que aparece:

empleo

El cuadro con las cifras detalladas nos marca el punto máximo de empleo alcanzado.

punto maximo

La edición ha perdido empleo, de esto no hay duda, es obvio que la crisis de 2008 la golpeo duramente con descensos en la facturación verdaderamente enormes, pero, a partir de 2012, se inicia una lenta recuperación de la facturación que no parece discurrir en paralelo a la recuperación de las plantillas. A esto hay que añadir el relativo parón ocasionado por la pandemia. Este dimensionamiento del empleo en edición se estabilizará en años venideros en torno a 13.000 empleos, dudo mucho que se vuelva a las cifras de 2008. Es curioso observar que no se ha incrementado de manera sustancial el uso de colaboradores externos, y al mirar las áreas de trabajo que más han perdido empleo se observa que son las de producción y administración, supongo que muy automatizadas. El único epígrafe que aumenta empleo es el denominado “publicidad”, que pienso se refiere al empleo originado por la incorporación de especialistas en marketing online y redes sociales.

Tiendo a pensar, observando los cambio en el empleo por áreas de actividad, en la infinidad de tareas repetitivas y rutinas de trabajo que ocupan la edición, lo que conlleva que, si se adopta una política de digitalización empresarial de la edición, numerosas cosas que ahora hacen los empleados se harán en breve con software y con tecnologías. Y esto es imparable. El Foro Económico Mundial advierte que, en 2025, las máquinas llevarán a cabo más tareas que los humanos, y en esto la edición no es ajena a los nuevos parámetros con que se va a desenvolver el trabajo en los próximos años. Numerosas rutinas actuales de edición serán progresivamente sustituidas por código ejecutable. La fortísima reforma del mercado de trabajo va en esta línea y es incuestionable. El trabajo futuro en edición obliga a las editoriales a incorporar temas de tecnología guste o no. Los mantras románticos son sustituidos por algoritmos.

Cuando hace unos años presenté esta diapositiva en una charla de un máster, el director académico me señaló que era recomendable no exponerla. Les señalaba a los alumnos/as que se pusiesen las pilas en cuanto a temas de aplicaciones y tecnología.

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Cuadro de empleo por actividad:

por actiidad

Al observar el descenso de empleo en función del tamaño de la empresa, se comprueba que conforme disminuye el tamaño disminuye el porcentaje de destrucción de empleo, obviamente a partir de una determinado rango se sobreentiende que son microempresas con un alto nivel de autoempleo y por tanto con un nivel muy bajo de empleados.

empleo por tamaño

externos

No es relevante el descenso en el número de colaboradores externos.

Termino compartiendo y dejando en abierto varias reflexiones:

– ¿Sería necesario y útil un informe en España similar al de Publishers Weekly?
– Después de la pandemia, con unos resultados espectaculares en la facturación de libros, ¿cómo han evolucionado los salarios y las condiciones laborales de los empleados de editoriales y librerías en España?
– ¿Están los empleados satisfechos o insatisfechos con su nivel salarial actual y las condiciones de trabajo?
– ¿Sería interesante un informe segmentado a empleados de la edición y también de librerías?
– ¿Deberían repensarse los másters de edición en función de cómo se presupone que evolucionarán las áreas de mayor especialización y, por tanto, con mayores probabilidades de contratación?


MG

Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y Master en Dirección Comercial y Marketing por el IE Business School. De 2016 a 2021 fui Director de la Feria del Libro Madrid. Mi trayectoria y experiencia profesional se ha desarrollado en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Grupo Marcial Pons, Ediciones Siruela, OdiloTID–, asiduo visitante de todas las Ferias del libro de Latinoamérica. En la actualidad, desempeño tareas de docencia en España y en América, y me dedico a la consultoría en el sector editorial y a la investigación de mercados en relación al mundo del libro.

Un comentario

  1. Hola, Manuel:
    Si las conclusiones del estudio del mercado anglosajón no son buenas, en España y los países de América Latina la situación, sin lugar a dudas, es peor.
    No solo no se hacen análisis de este tipo por estos lares, sino que, además, se obvia a profesionales que trabajan por cuenta propia (autónomos o freelancer) y que son mayoría en los oficios de la edición —entre los que me encuentro—, ya que se prestan a ser ejecutados de manera remota. Tampoco se suele considerar a la autoedición y la autopublicación, que dan trabajo a muchísimos profesionales (editores, correctores, traductores, ilustradores, diseñadores, etc., etc. —como a mí y a mis colaboradores—) y que resta cuota de mercado a las editoriales.
    Ya sabes: este tema y sucedáneos dan para una larga charla (de, al menos, una par de vinos xD).
    Un fuerte abrazo.

    Responder

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