Hace unos días llamé a mi editor, Manuel Ortuño, Trama Editorial para felicitarle por los contenidos del número 47, publicado en estos días. Un ejemplar ciertamente interesante. En esa conversación, le pregunté cómo iban las suscripciones a la revista. Me dijo que mal, hecho que ya intuía, y me señaló la influencia cultural que la revista tiene en LATAM, a diferencia de España. De hecho, destaca el gran número de suscriptores de ese continente, es obvio que se sigue muy de cerca la evolución del sector en España, y se observa una mayor curiosidad e interés por las cosas del libro y la edición. La reflexión es obvia: ¿A qué se debe esta asimetría?

Si en España existiesen 6 ó 7 revistas sobre nuestra industria sería razonable que determinadas personas se suscribieran a una u otra, parece sensato. El problema es que aquí solo tenemos dos, Texturas y Publishers Weekly en Español, con una coexistencia entre ambas que denomino competencia colaborativa, pues PW tiene una funcionalidad y es un concepto completamente distinto que Texturas, y, por su lado, Texturas lleva en el mercado más de 15 años y ha publicado 47 números, con un plantel de artículos de autores de reconocido prestigio intelectual. ¿Dónde está, pues, el problema?

Cuando reflexiono sobre este tema, pongo siempre de ejemplo a un tío mío, ya muy mayor. Cada vez que le visito, veo encima de su mesa no menos de 6 ó 7 revistas de su industria, cerveza y vino. Es lo normal en un profesional preocupado por su industria. ¿Cómo explicar esta desidia en nuestra industria?

Una revista es, en general, una propuesta de conversación y un diálogo con los tuyos, con la gente de tu industria, para estar de acuerdo o discrepar, pero lo fundamental es la comprobación de quien o quienes están aportando conocimiento y valor a la reflexión sectorial. Se trata de una búsqueda de complicidades entre luna comunidad profesional.

 

Formulé a mi editor una serie de preguntas concretas sobre si determinadas personas e instituciones, a las que considero en una alta estima profesional en el sector, estaban suscritas. Pues bien, de 10 personas, solo una estaba suscrita; y a algunos de los no suscritos, se les enviaba la revista gratuitamente. Craso error a mi juicio.

Si tenemos en cuenta las más de 730 editoriales agremiadas, las más de 1.000 librerías, los 150 distribuidores, periodistas culturales y personas en la periferia del sector, cabría pensar en una salubridad de hierro de las revistas del sector. Pongo también de ejemplo el hecho de no entender que cuando alguien se inscribe en un máster de edición o de gestión cultural, no se incluya en la cuota de inscripción el importe de las revistas, ofreciendo desde el comienzo un valor añadido a la participación en el curso. Juntas directivas de gremios, ejecutivos del sector, editores, libreros, etc., deberían seguir estas revistas para saber qué se dice y quién dice sobre la evolución de la industria. No es el caso.

Estamos ante una industria, en gran medida, fallida. Ya sé que alguien me dirá que las magnitudes de comercio exterior e interior son muy buenas, pero yo me refiero a la construcción de un relato y la delimitación de un contexto de referencias culturales y dialécticas.

En paralelo, comparto que hace unos días me llamó un profesor salmantino que está trabajando en un libro sobre la industria para comentarme su sorpresa al observar que los blogs de reflexión del sector también han desaparecido. Si hace diez años teníamos no menos de doce o catorce blogs, hoy los que quedan se cuentan con la mitad de una mano. Y no me refiero a blogs de comentario de libros, sino de reflexión y crítica del sector. Esta discusión la he mantenido varias veces con mi editor (Manuel Ortuño) y su tesis es que “el sector no existe como tal”. Una tesis disruptiva que mueve a reflexión. Podríamos pensar en que aquella gente que escribía esos blogs se han hecho mayores, que han perdido la ilusión por publicar, que han agotado sus recursos intelectuales, etc.; pero, entonces surge una pregunta: ¿Por qué no ha habido un relevo generacional?

RECUPERAR SOSTENIBILIDAD Y RELATO

Tras estas digresiones, y para no aburrir, vuelvo al número 47 de Texturas. Para las revistas es completamente imposible que todos los números queden redondos, excelentes, porque depende de la cantidad y calidad de textos que se reciben, y los que se solicitan. Pero hay que reconocer, en justicia, que este número en curso es muy bueno. Encontrar un texto de Roger Chartier, sobre las mutaciones del mundo del libro; un texto de Camilo Ayala (UNAM) sobre la corrección editorial y sus derivadas; un análisis del consultor colombiano Bernardo Jaramillo sobe la evolución de las exportaciones de libros de España, un texto de Verónica Mendoza (Librería Carlos Fuentes, UDG) sobre el marketing editorial en contextos convulsos; una reflexión de la periodista Maica Rivera (Literocio) sobre la evolución y cambios en las formas de leer después de la pandemia; y un texto completamente disruptivo en la metodología de análisis del sector del profesor Iñaki Vázquez, son muestras de un número especialmente notorio, y sobre todo útil.

El título que agrupa el número es especialmente acertado: “Mutaciones y responsabilidades en la edición”. Con las placas tectónicas de la industria moviéndose y chocando entre sí, con un futuro incierto de la cultura del libro en la sociedad actual, las proyecciones y dibujo de escenarios de futuro son imprescindibles para entender las mutaciones, y este papel lo desempeñan las revistas. Hay que pararse un poco, obviar el corto plazo y pensar en términos de futuro sobre la sostenibilidad de nuestra industria, y no me refiero a lo medioambiental, que también, sino a la sostenibilidad cultural y económica, y su relato y contexto ante la sociedad. Si la viabilidad de una revista depende de la subvención pública es que algo estamos haciendo mal, es un fracaso de la industria. Y creo que es imprescindible reflexionar sobre ello.


MG

Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y Master en Dirección Comercial y Marketing por el IE Business School. En la actualidad soy Director de la Feria del Libro Madrid. Mi trayectoria y experiencia profesional se ha desarrollado en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Grupo Marcial Pons, Ediciones Siruela, OdiloTID–, asiduo visitante de todas las Ferias del libro de Latinoamérica, desempeño también numerosas actividades docentes en España y América.

2 Comentarios

  1. Que los profesionales del mundo de la edición no estén suscriptos a Texturas y la lean en profundidad, solo es comparable a un médico que no esté colegiado, y que a lo largo de los años no haga cursos de actualización: difícilmente podrá curar.

    Responder

  2. hipertextosas 03/06/2022 en 10:15

    Me quedo sin palabras al leer tu artículo Manuel. Debería decir que yo soy una de esas personas que debiendo estar suscrito a Texturas no lo está. Y al ver el ejemplo de tu tío me pregunto por qué. En mi caso quizás hablaría de una “sobreabundancia” de información y de acceso a la misma por múltiples medios y canales con un tiempo de consumo cada vez más limitado y en donde el propio de ocio, lo repartes entre las múltiples ofertas de consumo de contenido multiformato que encuentras en el mercado.

    Lo lamento mucho de verdad y acá, incluso, el tema no es de cuánto costaría la suscripción, que no es el punto ni una barrera, sino en otras palabras, en las mutaciones y choque de “placas tectónicas” que has solido mencionar en tus últimos posts, cómo es el día a dia de las centenas de miles de profesionales que hacemos parte de esta industria en todo el mercado Iberoamericano.

    Antinomia sigue siendo, para mi caso, uno de mis espacios preferidos no solo para leer a un buen amigo sino para conocer su pensamiento crítico y desde que te conozco has sido muy generoso en darnos a tus lectores una forma de acceder a él. Esta discusión tiene mucho más fondo de lo que escribo acá, pero no podría dejar de comentarlo. Un saludo y reconocimiento muy especial para Manuel Ortuño.

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