Hace unos días mantuve una larga conversación con un editor que me telefoneó para preguntarme sobre las inscripciones a la Feria del Libro de Madrid, le preocupaba que tuviésemos que excluir expositores debido a un fuerte incremento de la demanda y la necesidad de ubicarlos en el Paseo de Coches de El Retiro, debido a la imperiosa necesidad del control de aforo. Le tranquilicé al explicarle que era intención del equipo de organización de la Feria excluir únicamente algún caso de manifiesto incumplimiento del reglamento. En esta conversación, me acabó por plantear el tema de la concentración y del enorme incremento de nuevas editoriales.

El tema de altas editoriales no lo había mirado desde hacía mucho tiempo, de manera que busqué el informe de Panorámica de la edición española de libros y los datos de la Agencia del ISBN. La intuición que tenía es que habría un decrecimiento importante de altas a raíz de la pandemia, y que la creación de editoriales sería marginal.

La lectura de los datos me hizo ver lo equivocado que estaba. El número de altas en 2020 era muy grande, y observé también que las cifras entre ambos documentos presentaban diferencias sustanciales. Con el sector paralizado, las altas presentaban unos datos muy elevados. Estos datos no coincidentes me hacen pensar en si están midiendo lo mismo.

ALTAS

Las cifras de creación de editoriales lleva a reflexionar sobre la inexistencia de barreras de entrada y sobre el espacio comercial en el que pueden ubicarse de cara a una sostenibilidad empresarial mínima. Por curiosidad, busqué también el número de empresas que se crearon en 2020 (de todo tipo) y el dato es que nacieron 79.151 sociedades, un 15,8% menos que en 2019, de las que un 21% son empresas de comercio; también disminuyó el número de sociedades disueltas, un 13,1%, hasta 20.259, la cifra más baja desde 2011.

La idea de mirar también datos sobre un posible incremento de la concentración en nuestro sector a raíz de la crisis pandémica presenta un problema: para hacer un análisis preciso es imprescindible que aparezcan los datos completos de 2020. Es, por tanto, una intuición, más que un hecho contrastado, pensar que se ha producido un incremento de la concentración en el pasado 2020. A nivel puramente empírico, sí se observa en las mesas de novedades de las librerías un fuerte peso de la oferta de los grandes grupos, obviamente los aplazamientos de pagos a las librerías y las facilidades de todo tipo ofrecidas durante la pandemia se pueden ver en la ocupación de lineales y mesas.

Al analizar el Informe de Comercio Interior 2019 de la FGEE podemos observar unos datos curiosos que relaciono con la concentración. Por ejemplo:

cuadro

Las 590 pequeñas editoriales agremiadas (81%) producen el 34% de los títulos pero solo representan el 13% de la venta. Estos datos son muy parecidos a los de años anteriores, no se observa una variación significativa hasta 2019, no queda más remedio que esperar a ver el informe de 2020.

Una reflexión interesante es si la concentración en nuestro sector es igual en analógico que en digital. A mi juicio, hay diferencias sustanciales. Mientras que la concentración analógica es horizontal (comprar de una editorial competidora), la concentración digital es vertical (se interviene en otro eslabón de la cadena de valor, ya sea hacia delante o hacia atrás).

Se trata de avanzar en procesos de integración que pretenden ganar en competitividad y en poder de negociación, y, ya sea vertical u horizontal, lo que se requiere es una correcta interpretación del ecosistema y del escenario del negocio.

Teorema de los huecos

Mirando estos datos, vino a mi memoria el Teorema de los Huecos, popularizado en nuestro sector por uno de los más grandes libreros de España, Paco Puche, ingeniero, economista y librero, fundador de la librería malagueña Proteo/Prometeo, un personaje icónico con una vasta formación y gran facilidad de pluma, lo que le permitía escribir sobre numerosos temas, desde la ecología al amianto, y por supuesto sobre el sector del libro. Su obra Un librero en apuros: memorial de afanes y quebrantos, publicado en 2004, que compila su trayectoria con reflexiones de enorme calado, es hoy un texto olvidado que conviene recuperar porque se trata de un libro extraordinario: hoy referencia obligada para editores y libreros.

Paco Puche denominaba Geometría de la esperanza al Teorema de los Huecos. La idea de este teorema surgió de un comentario de J.L. Sampedro, que venía a decir que cuanto más grandes sean las esferas, más huecos dejan entre ellas, y que pretendía dar esperanzas a los pequeños frente a las multinacionales.

El origen del teorema fue formulado por Cardano, matemático del Renacimiento, que en su Ars Magna comenta: “cuando entendí que la regla que Tartaglia me había proporcionado había sido descubierta por él a través de una demostración geométrica, pensé que éste era el camino regio que había que recorrer en todos los casos”. Luego los huecos que quedan entre el espacio total y los círculos van siendo mayores a medida que los círculos se hacen más grandes. Siempre queda el 21,4% del total sin ocupar.

Desconozco en la actualidad lo que una persona tan analítica como él debe de estar pensando de estos tiempos pandémicos del libro, pero cuestiones que estamos comentando ahora ya las intuyó (y escribió) hace dos décadas, lo ejemplificamos a continuación.

Para nuestro sector en este orden de argumentos, apuntamos la siguientes características libreras, que generan huecos:

  • Librerías palpables: que dan calor, tres dimensiones y fomentan la agorafilia.
  • Ventaja cultural competitiva: a través de la pasión por los libros.
  • Librerías de la ciudad: por su incardinación en el medio social.
  • Librerías de equipos humanos: por la importancia dada al factor humano.
  • El librero como” envenenador”: porque mantiene la prescripción, el fomento del fondo y la pasión por el objeto papel.
  • Tendencias del mercado: tesis de Bell, presión por lo local.
  • La librería virtual con todo este soporte físico y emocional.

También puede leerse un compendio de sus ideas en el libro en Memoria de la librería, un texto que recoge las reflexiones de tres grandes libreros, Carlos Pascual (Marcial Pons), Antonio Rivero (Canaima) y Paco Puche, con un extenso prólogo de Fernando Valverde (Jarcha). Cuando, a comienzos de 2012, le expuse el proyecto a Manuel Ortuño, editor de Trama, se mostró entusiasmado con la idea y comenzamos a trabajar en el primer libro de la serie, pues la idea era seguir rescatando Memorias. Entendíamos que era fundamental preservar este tipo de relatos profesionales que han sido fundamentales en el panorama cultural y librero de este país.

Reparto en la concentración

Mi contribución al proyecto era únicamente hablar con los autores, el poner a disposición del público el texto era mérito de la editorial.

Sabíamos que, en los tiempos que corrían, la edición de este tipo de libros era un riesgo, pero también creíamos que si no se apostaba por la conservación de este tesoro de la memoria librera nos empobrecíamos enormemente, y esas trayectorias eran y son un legado importante para las nuevas generaciones no sólo de libreros, sino de todos aquellos que orientan vocacionalmente sus trayectorias profesionales hacia el entorno de la cultura.

Sabíamos que ese libro no contaría con pilas en los escaparates de las librerías, no lo pretendía, pero al menos que todo el sector fuese consciente de su importancia cultural y de transmisión de un acervo que deberíamos conservar y legar. Era, en cierto modo, un acto de resistencia.

Pero el proyecto se vino abajo después de comprobar las bajísimas ventas que el libro tuvo, lo que venía a demostrar la escasa preocupación de este sector por reflexionar sobre sí mismo.

Hablando con un viejo amigo, librero alemán, me comentaba que este tipo de libros en su país se agotaban, pues toda la profesión los impulsaba y adquiría; en esto, España también es diferente.

La renovación generacional que pude observar en el pasado 24º Congreso de Librerías Málaga 2020 me hace pensar en la necesidad de volver a impulsar el proyecto, antes de que esa generación librera se retire y acabe siendo el olvido que seremos.

Termino con una reflexión sobre el titular de este post. Creo que la concentración seguirá avanzando. Lo que me preocupa es que el espacio que deja a los pequeños editores será porcentualmente el mismo pero cada vez hay que repartirlo entre más oferentes.


MG

Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y Master en Dirección Comercial y Marketing por el IE Business School. En la actualidad soy Director de la Feria del Libro Madrid. Mi trayectoria y experiencia profesional se ha desarrollado en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Grupo Marcial Pons, Ediciones Siruela, OdiloTID–, asiduo visitante de todas las Ferias del libro de Latinoamérica, desempeño también numerosas actividades docentes en España y América.

2 Comentarios

  1. Mando mis felicitaciones a los creadores de contenido de esta página, contendido sumamente profesional. Enhorabuena

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  2. […] Puedes leer el artículo completo en su blog. […]

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