Los últimos datos que me pasan, cerrados ya a octubre,  muestran una situación bastante mejor de lo que se podía pensar allá por abril y mayo, y aún nos falta la campaña de navidad. El dato fundamental es que estamos un 7,7% por debajo de la cifra de 2019, obviamente es una cifra de caída, pero si observamos las previsiones que se hicieron hace 7 meses, la situación es mucho mejor de lo que se pensaba. Hablando con algunos editores y libreros me señalan que están hasta contentos, con incrementos importantes tanto en libros electrónicos como en papel. Muy distintas son sus opiniones sobre el comercio exterior, en este punto el consenso sobre una caída descomunal  es absoluto.

Los datos por meses muestran incrementos bastante curiosos:

 

En estos últimos meses se ha producido la paradoja de incrementar las ventas mensuales sobre el año pasado en torno al 6%, la subida de octubre me imagino que guarda relación con las compras de libros de texto, puedo intuir que con el lío de la entrada de los niños a los colegios la compra de libros de texto se retrasó a este mes,  creo que solo esto puede explicar el incremento, pues es muy elevado.

Llegados a este punto hay que hacer notar que nos falta todavía noviembre y diciembre con la campaña navidades. Y sobre ésta comparto una reflexión. Si miramos los datos históricos de estacionalidad del comercio interior observamos que el último trimestre del año representa un 16% o 17% aproximadamente sobre el total de datos del informe de Comercio Interior, luego no es un trimestre especialmente elevado en ventas, lo que si queda claro es que a poco que funcione el movimiento de ventas en estos dos últimos meses el dato final de cierre de 2020 podría llegar a bajar por debajo del 7%, lo que resulta evidente, tal y como muestran los informes de hábitos de compra, el ecommerce será tremendo en la medida en que la presión del Covid invita a salir lo menos posible del domicilio.

Con los datos de este panel en la mano la pregunta a hacernos es ¿cuánta de esta venta se sitúa en las librerías?  Pues bien, hace unos días Cegal publicaba el dato de una caída de la venta en librerías del 22,5%, recordemos que los editores nos dicen el 7,7%. Es un diferencial de 15 puntos, lo que lleva a preguntarse por esta diferencia. ¿Se ha comido adicionalmente todo esto Amazon junto a alguna otra plaforma online? Recordemos que su cuota prepandemia ya estaba por encima del 15%. Hablando con editores también comentan que están vendiendo mucho en sus propias páginas web, pienso que una confluencia de plataformas online y venta directa de editoriales pueden explicar el diferencial de datos.

Pensando sobre el dato que ofrece Librired hay que señalar que la amplitud de la base de datos con la que operan, muy limitada,  impide extrapolar la cifra  a todo el espectro de librerías, es decir, no es posible elevarlo a dato objetivo de todo el sector. El sumatorio de los tres primeros trimestres se alejan enormemente de los datos de comercio interior de 2019 sobre la venta en librerías (sin cadenas). La muestra de Librired no advierte de dos elementos críticos en estadística para poder considerar el dato válido a nivel general: error muestral y nivel de confianza.

 

Es por ello que me parece más que necesario conocer de verdad los datos de la venta en librerías, y también en cadenas, es razonable pensar que después de las políticas públicas de ayudas en compras para bibliotecas se debería tener un mecanismo de evaluación de la eficacia y eficiencia de todas esas políticas públicas. En cualquiera de los casos, una caída actual del 7% sigue requiriendo que a nivel municipal y comunitario se induzca demanda a los puntos de venta con el lanzamiento de bonos libro, mientras en alguna comunidad autónoma se llevan lanzando desde hace tiempo sin ningún tipo de problema de índole administrativo, en otras parece que se tratase de un problema de física atómica. Es un problema de voluntad política.

Lo relevante de todo esto es que son imprescindibles datos precisos, rápidos, y casi en tiempo real, no basta con tener datos de retrovisor, si se quieren corregir magnitudes hay que disponer de datos certeros en los que apoyarse.

Termino con una consideración a propósito de la Mesa del Libro impulsada por el Ministerio de Cultura y la Dirección General del Libro y la Lectura. He leído el acta y los grupos de trabajo que se han constituido, y estoy muy de acuerdo con todo, aunque habrá que estar pendientes de cómo se va a capilarizar la lluvia de dinero que sobre el papel se avecina, entre el incremento presupuestario y la  llegada de los fondos europeos covid.

En la conformación de grupos de trabajo echo en falta uno, las Ferias del Libro. Las ferias en España están muy tocadas, la no celebración presencial de las mismas, obviamente debido a la pandemia, ha dejado sus estructuras y equipos de organización en una situación económico-financiera muy deteriorada. Sin expositores y marcas colaboradoras no hay ingresos, esta es la realidad. Hace ya más de año y medio comenzamos a celebrar  unas reuniones periódicas entre la mayoría de las ferias del libro de España, inicialmente se trataba de compartir información sobre costes de infraestructuras, pero también comenzamos a analizar los modelos económicos de cada feria y su sostenibilidad, pues bien, no estaría de más que la DG del Libro formase un grupo de trabajo sobre ferias, de manera que  pudiesen conocer el problema estructural y coyuntural al que se enfrentan, que no es nada pequeño, y analizar si es posible que también se puedan incorporar a las previsibles ayudas que vendrán. No se debe olvidar que las ferias son aliados naturales de la promoción de la lectura.

 

 

En resumen,  a nivel global, las expectativas de la llegada de la vacuna debe impulsar la recuperación de los mercados y de las industrias, pero los efectos de una economía pandémica serán duraderos. Veremos cómo se cierra 2020 y que expectativas se abren para 2021. En este sentido creo necesario insistir en que se debería disponer de un avance del Informe de Comercio Interior 2020 para el primer trimestre de 2021, y lo mismo sería aplicable al Informe de Comercio Exterior. Ambos ahora mismo son imprescindibles.

Lo dicho: Felices Navidades pandémicas en este 2020, que tanta paz lleve como descanso deja. Esperemos a 2021, año de la esperanza.

 

Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y Master en Dirección Comercial y Marketing por el IE Business School. En la actualidad soy Director de la Feria del Libro Madrid. Mi trayectoria y experiencia profesional se ha desarrollado en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Grupo Marcial Pons, Ediciones Siruela, OdiloTID–, asiduo visitante de todas las Ferias del libro de Latinoamérica, desempeño también numerosas actividades docentes en España y América.

Un comentario

  1. enric faura 29/12/2020 en 13:10

    Las cifras en Cataluña son peores por la anulación de Sant Jordi del 23 de Abril de 2020. Pero la recuperación del otoño es firme y el inicio de campaña de Navidad ha sido sólido.

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