Hace un mes se publicaron en algunos medios “unos datos de préstamo digital de eLiburutegia“, pues bien, unos días después me encontré un titular de un blog que decía: “Eliburutegia sigue siendo residual y quizás haya que empezar ya a expurgar”. Mire con atención los datos y no me parecieron nada malos, diría que incluso buenos. No comprendí el titular.

Los datos mostraban que el fondo era de 14.129 títulos, con 45.000 préstamos y  22.253 usuarios de eLiburutegia. No quise comentar el tema hasta ver la aparición de los datos de eBiblio, recordemos que este servicio tiene un carácter nacional que cubre todo el territorio, salvo en el País Vasco que tienen una plataforma propia, eLiburutegia. Pensé que los datos de eBiblio, por su carácter global, abrirían mejor las perspectivas del análisis.

Pues bien hace unos días aparecieron “los datos de eBiblio de 2017“, y me encontré un tuit generado por el mismo blog que decía:

 

En paralelo a este tuit observé también los que publicaban el Consejo de Cooperación Bibliotecaria y el Observatorio del Libro. El mensaje que transmitían era completamente distinto. Se imponía salir de dudas leyendo el documento con todos los datos.

Una lectura detallada de los datos de eBiblio 2017 me confirmaron que los datos son buenos, siempre mejorables por supuesto, no entendí el primero de los tuits, quiero pensar que no había consultado los datos y escribía de oído. Los datos no apuntaban al desastre, pues eran buenos, otro problema es que lo se pretenda es una extensión rápida y masiva del servicio, pero de ser esto es así, es que no se  comprende bien el ecosistema general en el que este servicio se mueve, que es bastante complicado a mi modo de ver.

Según los datos publicados la colección se ha incrementado un 61,0%, pasando de los 8.233 títulos en 2016 a los 13.239 títulos distintos en 2017. El fondo disponible se desagrega en 12.959 libros, 200 audiolibros, 69 títulos de revistas, 7 títulos de periódicos y 4 bases de datos. Los datos son buenos.

El préstamo se incrementa en 2017 un 44% hasta alcanzar la cifra de 510.888. El número de usuarios se incrementa un 23% hasta alcanzar los 55.625. En 2016 era de 45.227. Importante: la media de préstamos por usuario es de 9,2. El dato es bueno.

El fondo disponible no es exactamente igual en cada Comunidad Autónoma, pues éstas han ido incorporando obras de interés local y con obras en las diferentes lenguas oficiales.

Por Comunidades el índice de préstamos por cada 1.000 habitantes muestra que  La Rioja (23,5%), Comunidad de Madrid (22,9%) y Cataluña (21,8%), ocupan los tres primeros puestos del ranking, muy probablemente derivado del mayor nivel de integración de sus redes de bibliotecas y un mayor esfuerzo realizado en la difusión y formación de sus usuarios.

Hago un serio esfuerzo por encontrar datos malos y no los encuentro. Cómo tengo hijo e hija en la Universidad pasa por casa mucha gente joven, a la que le pregunto acerca de si conocen el servicio y si lo usan y lo encuentran útil. Muchas de estas personas desconocen el servicio, y los que lo conocen insisten en que los libros que necesitan no están en el catálogo. Esto me lleva a compartir una serie de reflexiones sobre el tema:

  • El catálogo es manifiestamente raquítico, con un fondo de títulos de esta envergadura el servicio tiene difícil ganar usuarios de manera rápida y masiva.
  • La necesidad de fondo es obvia, tengamos en cuenta que en España se editan cerca de 30.000 títulos digitales al año. El avance de datos de la agencia del ISBN nos señala que en 2017 se editaron 87. 292 títulos, de los que el 31% eran libros digitales. Si observamos los datos de la FGEE de 2016 vemos que el catálogo digital en España asciende a 174.266 títulos.
  • El lento incremento del número de usuarios puede tener relación con usuarios al que el fondo disponible les defrauda.
  • Hay materias en las que la pobreza del catálogo es manifiesta, como el área del libro técnico, académico y universitario.
  • El personal joven que puede necesitar este tipo de fondos es, en muchos casos, el más digital. Si accede y observa el fondo disponible es probable que acabe por abandonar el servicio.
  • El fondo de audiolibros, 200 títulos, producen el 7% de los préstamos (21.622), lo que indica que hay interés por el formato pese a la limitación del catálogo.
  • Algo parecido puede decirse del fondo de revistas, no se observa en el catálogo la presencia de revistas culturales.
  • El servicio necesita de un marketing muy serio y profundo, es evidente que si los usuarios de las bibliotecas desconocen este servicio, pensemos en los lectores no usuarios de bibliotecas.
  • Es imprescindible insertar el préstamo digital en el catálogo unificado de las bibliotecas, de manera que cuando un usuario busca un libro le aparezcan los diferentes formatos disponibles.
  • Hay que abrir el sistema de adquisiciones para que las novedades estén en las bibliotecas simultáneamente a la posible adquisición particular en una librería online.

Y por último, parece imprescindible que si pensamos en la viabilidad y sostenibilidad de este servicio, se imponen fórmulas basadas en acceso, de manera que se pudiesen ver todos los títulos editados y que sea el usuario el que decida lo que lee, es decir, acceso frente a compra. La adquisición de licencias debe ser abandonada. Hay que poner a disposición del usuario la totalidad del fondo digital en venta, hay existen en España 174.266 títulos digitales que pueden ser adquiridos en las librerías online. El reto fundamental es acceso frente a compra. La profundidad de la oferta disponible debe ser garantizada por el servicio, pero esto supone cambiar los modelos de negocio por parte de las editoriales y los modelos de adquisiciones de las bibliotecas. ¿Cómo evolucionaria el servicio si se pudiese acceder a la totalidad del fondo disponible? Estoy convencido de que el servicio tendría una penetración inmediata y masiva.

Un modelo basado en acceso y pago por lectura, bajo un modelo PDA (Patron Driven Acquisitions) en el que es el usuario el que decide qué leer,  supone que la edición debe cambiar sus modelos de negocio, y entender que una sola lectura no puede devengar el pago completo del libro al PVP. La sostenibilidad del servicio, como bien público, debe ser garantizado. Conformar tarifas de precios por lecturas parece más que recomendable. Es por ello que parece necesario un diálogo entre bibliotecas y edición para poner la producción digital al servicio del ciudadano. No es lógico que un libro que puedo adquirir en una librería online no pueda pedirlo prestado a una biblioteca. Al margen, se debe insistir en el marketing del servicio, en este punto el recorrido también es amplio.

Una última observación es que no considero razonable el comparar el número de usuarios de este servicio y el número de préstamos respecto a los mismo datos referidos al papel. Hacer este tipo de comparaciones es cuando menos tendencioso.

En resumen, balance muy positivo pero con un amplio margen de mejora.

 

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Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y Master en Dirección Comercial y Marketing por el IE Business School. En la actualidad soy Director de la Feria del Libro Madrid. Mi trayectoria y experiencia profesional se ha desarrollado en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Grupo Marcial Pons, Ediciones Siruela, OdiloTID–, asiduo visitante de todas las Ferias del libro de Latinoamérica, desempeño también numerosas actividades docentes en España y América.

3 Comentarios

  1. […] la mejora del catálogo. Manuel Gil, director de la Feria del Libro de Madrid, lo explica muy bien (Antinomias Libro, 6 minutos). Y acá pueden ver el informe […]

    Responder

  2. Algunas matizaciones rápidas porque el tema no creo que da mucho más de sí.
    1. Había leído los datos de ebiblio y también había hecho un análisis de los datos de eLiburutegia más allá de los titulares.
    2. No hablo por lo tanto de oídas y otro asunto es que nuestras valoraciones y los criterios que utilicemos para ellas no sean coincidentes. Eso es normal en una sociedad plural donde los puntos de vista por suerte son diversos.
    3. Los blogs no generan tutis, por lo menos no en el caso que señalas.
    4. Patético, según la RAE no es sinónimo de desastre. Sí lo puede ser de penoso, lamentable o ridículos.
    5. Creo que es importante que aclares a qué te refieres con estos porcentajes que señalas Por Comunidades el índice de préstamos por cada 1.000 habitantes muestra que La Rioja (23,5%), Comunidad de Madrid (22,9%) y Cataluña (21,8%), que no tienen nada que ver con la tabla que está expresada en números absolutos. es decir, por si quizás no la has entendido. Las cifras que se presentan son el número absoluto de préstamos que ni siquiera de usuarios del sistema por cada 1000 habitantes. Dicha cifra lógicamente no tiene nada que ver con la porcentual que tú indicas.
    Un abrazo

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  3. Creo que es interesante conocer también la valoración de Javier Valbuena https://twitter.com/jvalbuenarod/status/969650008789323776?s=19

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