La semana pasada estuve en la “Feria Internacional del Libro de Lima“. Pese a haber estado en varias ocasiones en Perú, nunca había estado en esta Feria, quizá por el hecho de celebrarse en unas fechas de finales de julio, días que ya precipitan las vacaciones en España. Y he vuelto muy contento y satisfecho de todo lo que he visto. Un viaje muy intenso y agotador pero que ha merecido la pena.

La FIL de Lima es muy interesante, ubicada en un parque público, montan una inmensa macrocarpa que cubre una gran parte del parque, por lo que en el interior de la feria pueden verse árboles, arbustos, plantas y estatuas. No había visto nunca nada parecido. La verdad es que impresiona. Los stands se disponen en varios anillos concéntricos a partir de un punto central, de manera que ya en el interior se produce la sensación de encontrarte en el hall de un enorme edificio de gran altura y dimensiones. Realmente impactante.

El mercado del libro en Perú es pequeño, aunque hay un gran crecimiento de librerías, y editoriales independientes, y sobre todo unos grandes catálogos de editores universitarios.  Conversando con distintos amigos me insisten en la dificultad de obtener unas cifras “reales” del mercado y de su composición estructural. Por aproximación puedo deducir que es un mercado de unos 51 millones de dólares, con un gasto de 1,6 dólares por habitante, que existen unas 800 editoriales (dato de la agencia del ISBN, por tanto sin depurar lo que contiene, la realidad indica un número muy inferior), con unas 373 librerías (puntos de venta de libros), lo que supone unos 85.700  habitantes por librería. Insisto en que todos estos datos son producto de conversaciones con amigos, por tanto no son datos oficiales ni rigurosos. Como dato positivo puedo compartir que la “Cámara Peruana del Libro” está trabajando en un estudio riguroso de análisis del mercado editorial peruano de cara a su internacionalización, por lo que se tendrán datos precisos en un corto espacio de tiempo.

Hice una visita a diferentes librerías de la ciudad, guiado por mi buen amigo “Silvano Gozzer“, por lo que puede comprobar in situ la invasión total de libros españoles que están en las estanterías y mesas de las librerías. Cada cadena de librerías, El Virrey, Ibero, Crisol, SBS, importan de España casi todas las editoriales, grandes, medias y pequeñas, por lo que visitar algunas librerías es como estar en una buena librería de Madrid y/o Barcelona. El peso en las mesas de novedades de libros de producción nacional no es demasiado grande. El peso de las exportaciones españolas así lo muestra, hay algún año en que las cifras han subido mucho por efecto de las licitaciones, pero hay que insistir en que es un mercado bastante estable para los editores españoles. Como curiosidad debo señalar que en el ranking de países compradores a España en 2016 en América, Perú ha ocupado el cuarto puesto por detrás de México, Argentina y Chile, y por delante de Colombia. Desde 2007 a 2016 el crecimiento de las exportaciones de libros al Perú ha sido del 40%, pasando de 8,2 a 11,5 millones de euros. En paralelo, comento que la cifra de lo que España compró a Perú en libros en 2015 fue de 32.159 euros, es decir, por cada euro que les compramos les vendemos más de 400. ¿No hay jóvenes escribiendo y creando literatura y otras disciplinas en Perú como para importar una cifra que bordea el ridículo? Una visita a la Feria demuestra que hay mucho talento y mucha creación que interesaría ver por aquí. Al menos a mí me gustaría.

La 22ª edición de la Feria Internacional de Libro de Lima tenía como eslogan “Leer está tus manos”, más de 800 actividades programadas en 8 auditorios muestran la dedicación de la feria al desarrollo de la lectura, se tata pues del evento cultural más importante  y destacado del año en el Perú.  Un detallado y extenso programa de actividades así parece demostrarlo, al igual que el enorme número de patrocinadores  y empresas e instituciones colaboradoras de la Feria. Esta  edición parece mostrar que la feria ha madurado mucho y hoy está plenamente consolidada, la implementación de nuevos servicios, el diseño de espacios, el gran número de auditorios, la centralidad del acceso a la feria, llevan  a pensar que este año batirán todos los records de ediciones anteriores, me hablaban de unas expectativas de unos 600.000 visitantes, y unas ventas de 15 millones de soles en los cerca de 185 stands. Un balance que muestra el interés por el libro y la lectura en el país. Como curiosidad señalaré que la entrada cuesta dinero, 3 soles a niños, estudiantes y docentes, y 7 soles al público en general. Al ser esta época un período de vacaciones escolares en Perú, la presencia de niños y jóvenes era masiva a partir del mediodía. Enorme la afluencia de público.

 

La actriz Delfina Paredes recitando los poemas de Cesar Vallejo. Mucha gente joven escuchándola con atención.

Una cuestión que saludo con efusividad es la presencia importante de librerías entre los expositores, pues en algunas ferias encontrar libreros y librerías es buscar una aguja en un pajar, tiendo a pensar que la labor de integración de la Cámara Peruana del Libro ha conseguido articular correctamente toda la cadena de valor del libro del Perú en torno a la Feria.

La presencia de España se circunscribe a los editores que intervenían en alguno de los auditorios, es decir, tendente a cero, observé una caseta de la Embajada de España, muestro la foto y dejo a libre interpretación. ¿Cuándo vamos a entender que España debe estar en todas las ferias de LATAM con un pabellón permanente de editores, a ser posible pequeños y medianos? El año próximo el país invitado será España, veremos qué presencia se tiene allí.

He visitado cafés y he comido estupendamente. Soy de la opinión (obviamente discutible) que la cocina peruana es la mejor de toda América Latina, por variedad de productos y por técnicas de elaboración. Se conoce bien la influencia china y japonesa, pero es menos conocida la influencia y herencia de la cocina francesa y la italiana. Un crisol de influencias que hace de la cocina peruana un deleite absoluto. He disfrutado enormemente de la gastronomía del país.

Mi viaje estuvo auspiciado por “ACE” para las Jornadas Profesionales de FIL Lima,  tenía que desarrollar una ponencia sobre transformación editorial e intervenir en dos mesas de análisis, una sobre las Feria del Libro y la otra sobre el mercado de América Latina y el desarrollo de la lectura. Algunas de las ponencias de estas jornadas me han parecido estupendas, cito como ejemplo la ponencia de “Daniel Benchimol” (Proyecto 451 de Argentina) sobre transformación digital de las editoriales, absolutamente magistral, y también la de Ana María Cabañellas (Grupo Claridad-Heliasta de Argentina), presentó una hoja de ruta de política editorial para articular una propuesta de políticas públicas en torno a la circulación del libro. Magnífica.

 

Una mesa también muy atractiva e interesante fue es la dedicada a debatir sobre el rol y futuro de las librerías, ente los participantes conocía a David Roa (ACLI de Colombia) y al moderador, Julio Zavala, de Ibero LIbrerías de Perú, aunque también intervinieron Carlos Carnero (Librería Inestable), Carlos Ávalos, (FCE), y un chico de La Libre (desconozco su nombre pues sustituyo  a la chica que iba a intervenir).

He comprado algunos libros, y otros me los han regalado, y muestro aquí unas fotos de estas adquisiciones.

Coincidí en el hotel con la escritora, pintora y diseñadora gráfica valenciana “Paula Bonet“,  una chica a la que he seguido en su trayectoria profesional con gran curiosidad por su uso del grafito liquido en su obra, y que me resulta especialmente fascinante en todos sus trabajos, estaba en FIL Lima para dar unas charlas y mostrar su obra, después de una conversación muy sugerente e interesante, me regaló dedicado el último de sus libros publicados, “La sed”. Lo comencé a leer a la noche en el hotel y luego en el avión, el libro es sencillamente soberbio.

En resumen, me he divertido y disfrutado mucho en la Feria, a la que me gustaría volver en próximas ediciones. He visitado librerías y algunos cafés, y he degustado una gastronomía de las mejores del mundo. ¿Qué más se puede pedir?

Termino con unas fotos de los stands que me han resultado especialmente atractivos por la oferta editorial que mostraban, en algún caso con algunos fondos de Argentina y México:

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Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y Master en Dirección Comercial y Marketing por el IE Business School. En la actualidad soy Director de la Feria del Libro Madrid. Mi trayectoria y experiencia profesional se ha desarrollado en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Grupo Marcial Pons, Ediciones Siruela, OdiloTID–, asiduo visitante de todas las Ferias del libro de Latinoamérica, desempeño también numerosas actividades docentes en España y América.

2 Comentarios

  1. Fernando Zapata 31/07/2017 en 16:31

    Mi querido Manuel, lo mejor de tu blog es suponer, como suponemos, que disfrutas aprendiendo, da gusto ver la manera como transmites asuntos, realidades y estadísticas contundentes de una manera amena y con análisis profundo. Imposible dejar de leerte, si de enterarnos de la realidad editorial iberoamericana es lo que queremos. Abrazos,

    F. Zapata

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  2. Pedro García-Ramos 31/07/2017 en 13:46

    Excelente información, Don Manuel. Como si hubiese estado allí. Excepto en lo de la comida. Un abrazo. Pedro

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