Imagen 0Hace unos días me llegó el boletín del Cerlalc “El libro en cifras nº 8”, fechado a diciembre de 2015. Al margen de poder comprobar el número de libros producidos en 2014, hay ya un avance de datos sobre el primer semestre de 2015. Los datos son bastante buenos en cuanto a edición de títulos, y con un aumento entre semestres 2014/2015 del 10,4%.  Se trata de un registro histórico (se dieron de alta 94.125 títulos) con el que se revierte la tendencia decreciente que se había presentado en los dos últimos años, en el primer trimestre.

Así como Brasil había incidido significativamente en la caí­da del registro de títulos en 2014, esta vez es el protagonista de este destacado crecimiento. Paí­ses como Argentina, Colombia y México también contribuyeron a los resultados positivos del pri­mer semestre de 2015. Se muestra sí el excelente estado de la edición en ese continente, pero también abre la vía a una reflexión importante, el estrechamiento del mercado para el libro importado, que resulta prohibitivo para amplias capas de lectores, algunos de los cuales han visto en la llegada del libro digital una solución a sus compras, pues es obvio que resultan más baratos y asequibles que las ediciones en papel.

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Pero hay signos negativos en cuanto  la situación económica del continente y una relativa desaceleración económica y cierta caída de las economías de la región,  desde la caída del precio del petróleo (para algunos países productores) y la bajada de precios de las materias primas, la desaceleración de la economía china, muy importante en la región, y que están llevando a una deflación del cambio entre monedas nacionales y dólar. El debilitamiento de la región es importante en este punto.

Los datos que han aparecido recientemente publicados por Cepal insisten en esta línea. En 2015, el producto interno bruto (PIB) de América Latina y el Caribe se contrajo un 0,4%, lo que se tradujo en una reducción del 1,5% del PIB por habitante de la región. Este resultado corresponde a la tasa de expansión más baja registrada desde 2009. Al igual que en 2014, se observan diferencias muy significativas en la evolución de la actividad económica entre subregiones y también entre países. Por su parte, las economías de Centroamérica mantuvieron su ritmo de expansión en 2015 y se espera un crecimiento del 4,4% para el año. Al igual que en los años recientes, la demanda interna mostró una importante desaceleración, marcada por la caída de la inversión y el consumo. En términos regionales, en 2015 la demanda interna disminuyó un 0,7%, con una contracción del consumo privado (-0,3%) y de la formación bruta de capital fijo (-4,2%) y un bajo aumento del consumo público (0,7%).

La falta de dinamismo de la demanda interna se reflejó en una caída de las importaciones reales de bienes y servicios, que fue del -1,1%, como consecuencia de la disminución del consumo y del lento dinamismo de la inversión en la región en su conjunto. Por su parte, las exportaciones reales de bienes y servicios anotaron un alza del 2,5%. Dada la mayor desaceleración de las importaciones reales regionales con respecto al año anterior, la contribución de las exportaciones netas al crecimiento fue levemente superior que en 2014.

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En este contexto y escenario cobra especial importancia el cambio dólar frente a las monedas nacionales, reproduzco aquí el cambio del dólar frente al peso colombiano y mexicano. Los datos son significativos:

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Con un dólar en máximos históricos en la región es obvio que las importaciones tienden a caer en picado. El comportamiento del dólar está poniendo enormemente nerviosos a los importadores de libros, es evidente que cuando el dólar rompe “barreras psicológicas” la importación de libros se cae.

Las depreciaciones de las divisas nacionales respecto al dólar, los datos cubren el período agosto 2014-agosto 2015 (Fuente: Thompson Reuters Getty), mostraban este cuadro:

  • Colombia 36%
  • Brasil 35%
  • México 19%
  • Uruguay 17%
  • Perú 12%
  • Argentina 10%

Cómo ejemplo, el dólar está ahora mismo por encima de los 3.000 pesos en Colombia, nunca antes había tenido esta cotización. En México, en los primeros siete meses de 2015, el peso se devaluó un 11%. Y en los últimos 12 meses, un 19%, ahora mismo se cambia a 16.71 pesos, un máximo histórico. Esto significa que la situación es muy buena para exportar pero pésima para importar.

Con gran parte de la edición española dependiendo en porcentajes importantes de sus ventas en ese continente, parece más que obligado bajar precios de manera inmediata, tanto para el papel como para el digital. Si ahora mismo existen numerosas editoriales españolas que están vendiendo en una horquilla el 30%-50% de su producto digital allí, es obvio que una bajada de precios digitales puede conllevar un mantenimiento de ventas. Al día de hoy parece de nuevo sensato pedir a la Cámara del Libro que publique, aunque sea de manera provisional, los datos mes a mes de las exportaciones a LATAM, no sirve de nada esa estadística un año después.

Si sabemos que para cambiar de estrategia hay que tener una información de primera mano, parece de todo punto imprescindible que las estadísticas mensuales que la Cámara tiene, se cuelguen en la página web y los editores puedan ver una radiografía de lo que está ocurriendo. Insisto, aun siendo datos provisionales ayudan a tomar decisiones, una estadística recibida un año después solo sirve como arqueología, no como estrategia operativa. Este es un servicio que todos los editores agremiados deberían reclamar como fundamental para su trabajo exportador.

Se impone en esta situación revisar precios a la baja tanto en papel como en digital. Si acceder al libro era complicado y comprar libros españoles era un lujo, ahora, con este cambio de divisas, es casi imposible. O bajas precios o estás muerto, este es el dilema que se plantea. Si importante es bajar precios en papel, mucho más en digital.

Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, es licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Dirección Comercial y Marketing por el Instituto de Empresa y miembro de la primera promoción del Programa Avanzado de Dirección de Empresas Editoriales del Instituto de Empresa. Tras más de 35 años de experiencia profesional en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Marcial Pons, Ediciones Siruela, Odilo TID– en la actualidad compagina con su labor como profesor de diversos Masters en España y América con tareas de consultoría en el sector del libro.

3 Comentarios

  1. […] Hace unos días me llegó el boletín del Cerlalc “El libro en cifras nº 8”, fechado a diciembre de 2015. Al margen de poder comprobar el número de libros producidos en 2014, hay ya un avance de datos sobre el primer semestre de 2015. Los datos son bastante buenos en cuanto a edición de títulos,…  […]

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  2. Siempre pensé, desse la perspectiva de editor español y de ebooks, que vender en Latam requería poder adaptar el precio al poder adquisitivo de cada país, lo que hacía necesario poder identificar el ip para proceder a la venta. Latam puede ser una buena salida si se es capaz de dar respuestas flexibles que favorezcan el acceso a la lectura (lo que vale también en general).

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  3. […] Fuente original: Toca bajar precios en LATAM | Antinomias Libro. […]

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