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En esto últimos meses han sido varios los amigos latinoamericanos que han venido a Madrid, todos ellos relacionados con la industria editorial, pues bien, todos me han trasmitido su preocupación por las depreciaciones que todas las monedas latinoamericanas estaban teniendo en sus países.

Aunque ya se vislumbraban en el horizonte unos signos de fuerte desaceleración económica y una fuerte contracción de las economías de la región, según informes del FMI, se han unido otros factores, desde la caída del precio del petróleo (para algunos países productores) y la bajada de precios de las materias primas por la desaceleración dela economía china, muy importante en la región. Lo que se plantea pues es que la región, pese a tener todavía expectativas positivas respecto al crecimiento del PIB, muestra un debilitamiento ciertamente importante. El Cerlalc  acaba de publicar un interesante documento sobre la economía de América y el Caribe que ahonda con más precisión en esta misma línea argumental.

Con un dólar en máximos históricos en la región es obvio que las importaciones tienden a caer en picado. El comportamiento del dólar, me transmitían, estaba poniendo enormemente nerviosos a los importadores de libros, es evidente que cuando el dólar rompe “barreras psicológicas” la importación de libros se cae.
Ante tantas conversaciones en la misma línea me pongo a buscar los últimos informes sobre el tema, y descubro con pavor el siguiente cuadro de depreciaciones de las divisas nacionales respecto al dólar, los datos cubren el período agosto 2014-agosto 2015 (Fuente: Thompson Reuters Getty):

  • Colombia 36%
  • Brasil 35%
  • México 19%
  • Uruguay 17%
  • Perú 12%
  • Argentina 10%

Cómo ejemplo, el dólar está ahora mismo por encima de los 3.000 pesos en Colombia, nunca antes había tenido esta cotización. En México, en los primeros siete meses de 2015, el peso se devaluó un 11%. Y en los últimos 12 meses, un 19%, ahora mismo se cambia a 16.71 pesos, un máximo histórico.

A todas estas depreciaciones hay que valorar la casi inevitable alza inflacionaria que conllevarán. Y para rematar el cuadro que presenta la región se añade ahora la depreciación del yuan, que también tendrá efectos importantes en estas economías de la región. China debilitó en un 4,4% su moneda frente al dólar en tres días, lo que ha causado inquietud en América Latina. La dependencia de muchos países latinoamericanos respecto a la compra de materias primas por parte de China es muy grande, por lo que una desaceleración de esta economía influye negativamente en esos países. Corolario: lo que es bueno para exportar es malo para importar.

Y la dependencia de muchos editores respecto a sus exportaciones a la región son muy importantes. No quiero no dejar pasar la ocasión de insistir a la Cámara del Libro en que para una gran parte de la industria los informes de comercio exterior deben aparecer mensualmente (aun siendo provisionales), pues la única forma de cambiar la estrategia de una editorial ante un escenario como este. ¿Sabemos cómo han influido estas depreciaciones en los volúmenes de exportación? Obviamente no.

Otro factor que me preocupa. De todos es sabido que numerosas editoriales tienen un volumen medio de facturación digital del 35%-40% en LATAM. Conocer estas devaluaciones debería haber conllevado una bajada de precios inmediata.

En definitiva, en un mundo editorial globalizado la información es un activo crítico, y si no se muestra casi en tiempo real acaba por no valer de nada. Imaginemos un editor que tuviese un 30% de venta digital en A.L. Si ha ido observando mes a mes como ese porcentaje se reducía en sus liquidaciones, carecía de medios para saber cuál era el problema. Los organismos del sector le dirán un año después que las ventas cayeron por el incremento del cambio del dólar. En vez de avanzar hacia un Big Data, el sector sigue anclado en un No Data, y además en diferido. La profesionalización de la industria requiere cambiar algunas cosas, y esta es una de ellas.

Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, es licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Dirección Comercial y Marketing por el Instituto de Empresa y miembro de la primera promoción del Programa Avanzado de Dirección de Empresas Editoriales del Instituto de Empresa. Tras más de 35 años de experiencia profesional en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Marcial Pons, Ediciones Siruela, Odilo TID– en la actualidad compagina con su labor como profesor de diversos Masters en España y América con tareas de consultoría en el sector del libro.

3 Comentarios

  1. […] haya una sola razón para lo que está pasando, pero me parece muy interesante lo que mi buen amigo Manuel Gil apunta en su blog como una de las causas por las que esto se está dando. Quizás no lo explica todo, pero arroja […]

    Responder

  2. […] Tengamos en cuenta si hay determinada crisis o depreciación (aunque por ahora esos datos no se conocen de manera […]

    Responder

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