Imagen prestamo

Comenzaré señalando que las bibliotecas son una inversión y no un gasto, negar esta consideración entra, a mi juicio, en la categoría de la imbecilidad más absoluta. Como ciudadano y autor, soy de los que piensan que un país se mide por su cultura, por sus bibliotecas y sus librerías, es por ello que cuando este verano leí la publicación el 1 de agosto en el BOE del Real Decreto 624/2014, de 18 de julio, por el que se desarrolla el derecho de remuneración a los autores por los préstamos de sus obras realizados en determinados establecimientos accesibles al público, no daba crédito a lo que leía. Pensé que los rigores térmicos del Mediterráneo me confundían.

Este canon se estableció en el año 2007 ante la obligación de adecuarnos a una directiva comunitaria (Directiva 2006/115/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo). Como soy de los que piensan que no todo lo que viene de Europa es bueno per sé, sino más bien lo contrario, debo señalar que el origen de este asunto proviene de 1992. Algunos países nórdicos estaban seriamente preocupados por las importaciones de libros de lengua inglesa, lo que les llevó, en un intento de proteger la creación intelectual autóctona, a plantear la necesidad de una tasa compensatoria de sus autores nacionales. Veían con claridad que su propia lengua y su industria editorial corría muchos riesgos. Pero no olvidemos que ni esos países, ni sus sistemas bibliotecarios, nivel de población, renta, cultura, tasas de lectores, etc, son ni remotamente parecidos a los países del sur, ni los sistemas bibliotecarios son comparables, y mucho menos al español. Para aquellos editores y libreros que quieran ver la historia de este canon pongo al final el enlace a un texto explicativo magnifico.

El canon entrará en vigor a partir de enero de 2016, mediante una fórmula que computa el número de inscritos en el sistema de bibliotecas (a razón de 0,05 euros) y el número de préstamos ( a razón de 0,004 euros), pero ya desde este año y hasta 2016 se deberá comenzar a pagar a razón de 0,16 por cada libro o publicación adquirida. La recaudación será efectuada por las entidades de gestión de derechos, es decir, Cedro.

El tema es que este canon nunca fue pagado, el Ministerio abonó desde 2009 lo estipulado para las bibliotecas Públicas del Estado. Desconozco si el Estado abono todos los años hasta ahora o algún año directamente tampoco pago.

La situación de deterioro de todo el sistema bibliotecario español en estos años ha sido brutal. Entre 2008 y 2012 la reducción presupuestaría en las bibliotecas públicas de España (las cuales suponen el 62,9% de todas las bibliotecas) fue del 35,9% y tuvieron una disminución del 43,6% en las adquisiciones de las colecciones. Me centro en las adquisiciones, pero también ha afectado a todo el conjunto de infraestructuras y servicios, incluyendo personal, con una reducción media de empleados de una persona por cada cinco de la plantilla. Los datos que ofrece el Observatorio de la Cultura muestran que el presupuesto disponible para dotar de nuevos títulos a las 52 bibliotecas del Estado sufrió entre 2008 y 2012 una caída en la inversión de más del 60%. El asunto es que el sistema bibliotecario español está hoy en una situación ciertamente preocupante, por lo que este canon no solo es injusto sino que supone un ataque directo a un servicio púbico ya muy deteriorado.

¿De cuánto dinero estamos hablando? Aunque he hecho algunos números, el problema no es de cantidad, es de concepto, puestos a cuantificar, y en este punto admito que pueda estar terriblemente equivocado, por lo que admitiré con humildad que este dato me lo pueda corregir cualquiera de mis amigos bibliotecarios/as, podría alcanzar los 759.376 euros al año. ¿Cómo llego a esa cifra? Con los datos de 2012, multiplicando los usuarios inscritos (11.765.408 por el ratio de 0,05 que fija la Ley) y sumando el número de préstamos (42.776.531 por el ratio de 0,004 también fijado por la Ley). ¿Y aquí surge ya una reflexión? ¿Este canon supondrá ya una merma en las paupérrimas adquisiciones?

Como lo que nos dicen es que este dinero es para compensar a los autores he hecho también una comprobación. Cedro tiene al día de hoy 22.235 socios, de los cuales 20.309 son autores y 1.926 editoriales. Si la proyección de ingresos que establezco fuese repartida con un criterio igualitario ara todos el reparto quedaría cómo muestro:

Tabla

Un autor recibiría entre 34 y 37 euros, una retribución económica absolutamente simbólica que dudo mucho suponga un cambio en la microeconomía del autor. Siempre y cuando el reparto sea el mismo para todos los inscritos. El texto habla de que Cedro repartirá el dinero recaudado con un criterio objetivo, proporcional y de público conocimiento. Esto me hace presuponer que Cedro retendrá un porcentaje propio. El problema, como autor que soy, es que el derecho a percibir la remuneración es irrenunciable, las entidades de gestión cobrarán sí o sí, con independencia de tu planteamiento. A mi juicio, la voracidad recaudatoria de las entidades de gestión es desde hace ya mucho tiempo socialmente indeseable.

¿Por qué estoy radicalmente en contra de esta tasa?

  • Cuando una biblioteca adquiere un libro está garantizando el acceso de los usuarios a ese documento hoy y para siempre.
  • Cuando una biblioteca compra un libro ya está abonando derechos de autor (normalmente el 10% del PVP).
  • La desaparición de fondo de las librerías conlleva que libros con una cierta antigüedad en su edición solo puedan ser leídos en bibliotecas.
  • La descatalogación continuada de fondos determina que el acceso a esos fondos solo pueda ser garantizado por el sistema bibliotecario.
  • Es un repago añadido en una penosa y maltrecha situación de las adquisiciones bibliotecarias.
  • El pago de la tasa repercutirá en menor presupuesto disponible para adquisiciones.
  • Sobreentiendo que el canon de préstamo también se aplicará al libro electrónico.
  • Obliga a las bibliotecas a pagar por cumplir un servicio que el artículo 13, punto 4, apartado C de la Ley 10/22.007 de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas les confiere.
  • Si alguien piensa que un libro prestado es un libro no vendido es que vive en otra galaxia.
  • El préstamo de un libro en una biblioteca no es una transacción comercial.
  • Cuando la edición habla de la piratería remite siempre a que el libro está en las bibliotecas.
  • Las bibliotecas han sido y son aliados naturales de la edición.
  • La defensa de un servicio público esencial para la ciudadanía exige apoyar su mejora y no incentivar su deterioro.
  • La compensación a los autores es una engañifla por parte de las entidades de gestión.

¿Y el mundo de la edición qué dice? De momento nada de nada. Tan solo he visto a Valentín Pérez (Editorial Minobitia) salir y manifestar su opinión muy disconforme con el canon. Creo justificado, en defensa de la supervivencia de este servicio público, que las editoriales apoyen la retirada del canon. Digo esto también referido a los libreros. Todos los que leen habitualmente este blog saben que he defendido con vehemencia el que se establezca un plan nacional de dotaciones que pase por las librerías. Y como es natural también creo llegado el momento de que los autores muevan ficha. Apoyar los derechos de propiedad intelectual no debe suponer volvernos locos. A mi juicio, frente a una ley injusta, la desobediencia civil es obligada. No hay que pagar, a ver si las entidades de gestión envían un cobrador a la puerta de las bibliotecas. De ser así, el esperpento nacional ganaría mucho.

Añado aquí una serie de links de los profesionales del sistema bibliotecario para que editores y libreros puedan forjarse una opinión propia sobre el asunto:

http://www.julianmarquina.es/

http://www.anabad.org/

http://www.fesabid.org/

http://noalprestamodepago.org/2007/03/02/por-la-lectura/

http://www.versoblanco.com/2009/04/breve-historia-del-prestamo-de-pago-en.html

http://library.ifla.org/904/7/167-salmeron_es.pdf

http://www.nuevatribuna.es/articulo/cultura—ocio/deben-entidades-gestion-cobrar-trabajo-autores/20140824165151106467.html

Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, es licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Dirección Comercial y Marketing por el Instituto de Empresa y miembro de la primera promoción del Programa Avanzado de Dirección de Empresas Editoriales del Instituto de Empresa. Tras más de 35 años de experiencia profesional en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Marcial Pons, Ediciones Siruela, Odilo TID– en la actualidad compagina con su labor como profesor de diversos Masters en España y América con tareas de consultoría en el sector del libro.

6 Comentarios

  1. Pedro López López 25/11/2014 en 22:22

    Amigo Manolo, hace un porrón de años que estábamos en contacto. Soy Pedro López López (Comunidad de Madrid, Colegio de Psicólogos, pero hace muchos años) y accedo ahora a la lectura de este espléndido artículo tuyo. Te tenía perdida la pista y me alegro de que compartamos esta visión. Intervengo mañana en una mesa redonda en Valencia en representación de la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas, así que estaba navegando un poco para ver materiales interesantes, como tu artículo.

    Un abrazo.

    Responder

  2. Deleznable.

    Las bibliotecas no tienen nada que ver con CEDRO. Que CEDRO trabaje por su cuenta en su recaudación y que dejen a las bibliotecas tal y como están: como entes de cultura/libertad/autodescubrimiento y placer gratuitas e impagables.

    Indignante.

    Responder

  3. […] Manuel Gil en su post «Cui prodest: contra el canon de préstamo en bibliotecas» […]

    Responder

  4. […] sino en la protección de la cultura escrita y la industria editorial de algunos países nórdicos, tal como Manuel Gil expone en un imprescindible artículo sobre la […]

    Responder

  5. Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Comenzaré señalando que las bibliotecas son una inversión y no un gasto, negar esta consideración entra, a mi juicio, en la categoría de la imbecilidad más absoluta. Como ciudadano y autor, soy de los que piensan que un país ..…

    Responder

  6. […] ¿Por qué estoy radicalmente en contra de esta tasa?Cuando una biblioteca adquiere un libro está garantizando el acceso de los usuarios a ese documento hoy y para siempre.Cuando una biblioteca compra un libro ya está abonando derechos de autor (normalmente el 10% del PVP).La desaparición de fondo de las librerías conlleva que libros con una cierta antigüedad en su edición solo puedan ser leídos en bibliotecas.La descatalogación continuada de fondos determina que el acceso a esos fondos solo pueda ser garantizado por el sistema bibliotecario.Es un repago añadido en una penosa y maltrecha situación de las adquisiciones bibliotecarias.El pago de la tasa repercutirá en menor presupuesto disponible para adquisiciones.Sobreentiendo que el canon de préstamo también se aplicará al libro electrónico.Obliga a las bibliotecas a pagar por cumplir un servicio que el artículo 13, punto 4, apartado C de la Ley 10/22.007 de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas les confiere.Si alguien piensa que un libro prestado es un libro no vendido es que vive en otra galaxia.El préstamo de un libro en una biblioteca no es una transacción comercial.Cuando la edición habla de la piratería remite siempre a que el libro está en las bibliotecas.Las bibliotecas han sido y son aliados naturales de la edición.La defensa de un servicio público esencial para la ciudadanía exige apoyar su mejora y no incentivar su deterioro.La compensación a los autores es una engañifla por parte de las entidades de gestión.  […]

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