pasdecultures

Como he estado fuera en varias ferias del libro de América, a la vuelta me he encontrado con un sinfín de correos electrónicos en las diferentes cuentas de correo que tengo. Pues bien, un amigo editor (crítico hasta consigo mismo) me hace llegar un documento que no puedo (ética, moral e ideológicamente) dejar de comentar.

El texto en cuestión es una comunicación del Gremio de Editores de Madrid a sus asociados informando de un proyecto de la Federación de Gremios de Editores. ¿Qué dice dicho texto? Reproduzco una parte del contenido:

Circular_Madrid

Hasta aquí lo que dice una parte del texto. No reproduzco más para no levantar ampollas. Mi interpretación: mano de obra o fuerza de trabajo gratis para las editoriales, que además perciben 200 euretes por chico/a en concepto de formación sobre marketing digital, redes sociales y community manager. El problema es que este mismo sarao formativo ya viene de lejos, creo recordar que hace más o menos un año ya se envió este mismo proyecto a los editores. Como observo que vuelve a repetirse tiendo con pesar a reflexionar que debieron ser muchas las editoriales que pidieron «esclavos» (me viene a la cabeza el concepto marxista del «fetichismo de la mercancía») para poner cafés y hacer fotocopias.

Y observo aquí dos cuestiones que merecen al menos una reflexión mínima. Por un lado, y esto lo dejo en el aire, ¿están las editoriales capacitadas para formar jóvenes en marketing digital y community managers? ¿No será más bien al revés, que deban ser los jóvenes los que formen a los editores en esas materias? Por otro, ¿dónde queda la responsabilidad del editor con su tiempo y con la sociedad? ¿Tan bajo ha caído el editor en su compromiso social?

Si la existencia de «becarios/as» con salario de indigente me parecía mal, muy mal, esto ya es indefendible, vejatorio, esclavista… Y no hay industria que pueda justificarlo, pero desde luego mucho menos la edición, a la que se supone, como el valor en la «mili», unos valores éticos, estéticos, morales, políticos e ideológicos determinados, siempre alineados con un gran compromiso con su tiempo y con la sociedad. Este país ha retrocedido varias décadas en libertades civiles y laborales, pero al menos la edición debería quedarse al margen (y ser crítica) de semejantes practicas bochornosas. En los años 60 y 70 recuerdo a muchos amigos que dejaban los estudios para entrar de aprendices en talleres y empresitas para aprender un oficio, aprendían un oficio sin cobrar durante el tiempo que el empresario considerase oportuno. Obviamente era otra época, y no había Estatuto de los Trabajadores ni legislación laboral progresista. ¿Hemos retrocedido a épocas tan pretéritas? El tema de la formación en España ha sido, y sigue siendo, un entramado de corruptelas de dudosísima moralidad. Es dinero público despilfarrado para beneficiar a amigos y empresas afines. La formación exige enfoques radicalmente diferentes.

¿Qué se puede decir de la iniciativa de la Federación para poner en marcha y participar en este proyecto? Pues que estamos ante otro gran despropósito colosal. El sector está en una absoluta decadencia, y el establishment federativo más perdido que «el barco del arroz». Tira por elevación y mata moscas a cañonazos. Es precisamente la industria de la cultura la que debería defender los derechos sociales y laborales, y no aprovechar una anomalía histórica para convertir a los jóvenes en mercancía. Que alguien pare esto que yo me bajo.

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Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, es licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Dirección Comercial y Marketing por el Instituto de Empresa y miembro de la primera promoción del Programa Avanzado de Dirección de Empresas Editoriales del Instituto de Empresa. Tras más de 35 años de experiencia profesional en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Marcial Pons, Ediciones Siruela, Odilo TID– en la actualidad compagina con su labor como profesor de diversos Masters en España y América con tareas de consultoría en el sector del libro.

9 Comentarios

  1. […] de los lectores de este blog les sonará un post mío muy crítico de hace algún tiempo sobre un proyecto formativo de la FGEE que debía desarrollar Editrain… ¿Se hizo el curso? ¿Las editoriales cobraron los […]

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  2. […] de los lectores de este blog les sonará un post mío muy crítico de hace algún tiempo sobre un proyecto formativo de la FGEE que debía desarrollar Editrain… ¿Se hizo el curso? ¿Las editoriales cobraron los […]

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  3. Bravo👍

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  4. Cuando una institución promueve la precarización de aquello que debería preservar y fomentar, vamos mal. Al igual que Venzala, me pregunto cuál es la tajada que se lleva la FGEE porque poner a remate a los estudiantes es de vergüenza. Y como dice Miguel, con algunos dinosaurios que perviven en la fauna editorial es difícil de creer que puedan formar a los jóvenes en nuevas tecnologías digitales.

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  5. La pregunta que también cabe hacerse es que si a las editoriales les van a dar 200 € por alumno (por cierto en las prácticas de Formación Profesional las empresas también cobran algo, pero creo que mucho menos y normalmente muchos institutos les piden que lo reinviertan en material para el propio instituto, cosa que algunas – no todas, claro- hacen) ¿Cuánto recibirá el gremio por cada alumno? Porque evidentemente el gremio también recibirá lo suyo y sospecho que será más de 200 €. El gremio parece que tiene cierta propensión últimamente a hacer labores orientadas a sacar dinero de aquí y de allá (ya lo hace también con el ISBN privatizado, por ejemplo) cuando igual debería ser otra su misión y quizá los agremiados (yo no lo soy, entre otras cosas porque no me llega para pagar la cuota anual) deberían recordárselo de vez en cuando.

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  6. Perfectamente incluibles en la categoría del abuso y la sobreexplotación están los propios formadores que contratan las empresas que ofrecen esa formación a cuenta de la FGEE.

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  7. Totalmente en línea con lo que dices, Manuel. ¿Las editoriales van a enseñar a los becarios cómo manejar redes sociales?. Suena chiste. Podríamos contar con los dedos de la mano de un carpintero jubilado las editoriales que están en disposición de pasar un pequeño test sobre promoción online y gestión de assets editoriales. El 95% buscaría rápidamente en google que es un asset :>(.
    Imaginad cómo sería la formación de estos chavales. Por suerte, parece que vamos a empezar a ver cursos específicos y sensatos sobre editorial 3.0 en los próximos meses, no los -con todos mis respetos- planes de formación editorial, más cercanos al siglo XIX que al XXI. Espero que los rumores que vienen del centro de Europa se cumplan, y en breve tengamos -al menos- una formación acorde a los tiempos que corren.

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  8. […] Explotación digital intensiva | Antinomias Libro. […]

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  9. Información Bitacoras.com

    Valora en Bitacoras.com: Como he estado fuera en varias ferias del libro de América, a la vuelta me he encontrado con un sinfín de correos electrónicos en las diferentes cuentas de correo que tengo. Pues bien, un amigo editor (crítico hasta consigo m..…

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