datos

A principios de enero un amigo editor de narrativa me envió un curioso correo, en él me preguntaba si no venía observando yo que las comunidades con mayor índice de desempleo estaban por encima de la media en el descenso de ventas de las delegaciones locales de la distribución. La verdad es que no me había planteado el observar desde este punto de vista la situación. La distribución zonal y provincial acumula descensos verdaderamente espectaculares, pero nunca había buscado una correlación con esa variable. A mi modo de ver el modelo tradicional de distribución zonal está abiertamente en decadencia, y la reconversión hacia modelos más eficientes no aparece. Le contesté a este colega que esperaría a la nueva EPA para ver si podía encontrar una correlación, pero que con los datos de dos editores era imposible establecer un criterio de fiabilidad. Hasta ahora estaba controlando los descensos en relación al número de librerías de fondo que estaban cerrando, sí tenía controlado que la pérdida de capilaridad y extensión en la distribución era una variable de correlación directa.

Cuando hace unos días apareció la EPA y vi que Canarias, Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía, el 30% de la población de España, acumulan el 40% del paro registrado me puse manos a la obra. Y bingo: descenso de 6 puntos por encima de la media nacional y 5 puntos más sobre el índice de devolución. Otro dato curioso que se aprecia es el aumento de cuota de mercado de la Cadena L en relación a otras cadenas de más renombre. ¿Es posible extrapolar estos datos y convertirlos en categoría y referencia? De ninguna manera, con los datos de dos editores carece de fiabilidad y validez.

Pero el ejercicio me ha dado pie a plantear una cuestión. Voy a pedir a la CPE la elaboración de una encuesta rápida a sus miembros con unas preguntas sencillas y de respuesta porcentual (nadie quiere dar los datos brutos) para ver qué está ocurriendo. Hay que lanzar un plan de choque a cortísimo plazo, esta espera es el camino más corto al funeral. Desde esta comisión hay que montar un microobservatorio de la pequeña edición de manera inmediata. Si 30 editores pequeños (representativos) suministrasen algunos datos todos los meses tendríamos una base fiable en la que apoyarnos y poder establecer comparaciones entre iguales. Por cierto, para un observatorio el que un editor esté agremiado o no es indiferente, de lo que se trata es de tener una base de editores que quieran compartir información. Me he convencido de que la opacidad solo beneficia a unos pocos, y suelen ser de gran tamaño.

Ante una situación tan brutalmente mala hacen falta iniciativas, y en esto veo al sector muy parado y perdido, como si se diese por finiquitado el asunto. Así se lo transmitiré al presidente de la CPE, al que sugiero dese aquí la convocatoria de una comisión urgente de trabajo sobre «un plan anticrisis» de la pequeña edición. ¿O arrojamos la toalla y lo damos todo por perdido?

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Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, es licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Dirección Comercial y Marketing por el Instituto de Empresa y miembro de la primera promoción del Programa Avanzado de Dirección de Empresas Editoriales del Instituto de Empresa. Tras más de 35 años de experiencia profesional en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Marcial Pons, Ediciones Siruela, Odilo TID– en la actualidad compagina con su labor como profesor de diversos Masters en España y América con tareas de consultoría en el sector del libro.

4 Comentarios

  1. También se podría arrojar la toalla pero, meterse en la piscina (o en el mar).

    Quiero decir que «una situación tan brutalmente mala» necesita de una referencia: ¿cuándo la situación fue brutalmente buena? Es importante, si además de señalar el punto negro se quiere trazar un rumbo claro (para las iniciativas, digo).

    Y me disculpe por insistir pero: ¿a qué «sector muy parado y perdido» se refiere? Ya que hablamos de datos, ¿quiénes son sector? ¿Qué datos definen a quién como tal y sobre todo, como «parado y perdido»? ¿Nosotros –Pensódromo 21– somos sector? ¿Aunque hagamos otras cosas? ¿Quiénes no son sector?… ¿Es así que sabremos, consultando altas y bajas, quién finiquitó, quién bajó la persiana (y quién no)?

    Por suerte uno no es presidente de CPE pero si lo fuera, presidencialmente hablando, le pediría de base un documento que definiera esa crisis para la que se requiere la «comisión urgente de trabajo sobre un plan anticrisis de la pequeña edición». ¿Cómo un plan de combate si no se sabe contra qué? ¿Contra qué, Maestro? ¿Cómo un mapa si no se sabe a dónde?

    ¿Piensa de verdad que si «editores pequeños (representativos) suministrasen algunos datos todos los meses tendríamos una base fiable en la que apoyarnos y poder establecer comparaciones entre iguales»? Me deja frío….

    Primero, que hable en clave «igualdad» (como si fueran cosas) y no en clave «afinidad« (entre las cosas). ¿Quién es «igual» a quién? La igualdad, tiene que ver en una economía basada en la reproductividad de originales (de acuerdo: lo estándar, lo industrial, las masas, el pueblo) pero en los nuevos entornos digitales: ¿«iguales» o «afines»?

    El momento que vivimos no trabaja con «formas de ser» sino con «relaciones». Me deja atónito que el fin sea «comparar» en vez de «extrapolar». Que hable de establecimientos y apoyos cuando lo que necesitamos –¿el sector?– son nodos e impulsos. ¿Qué sentido tiene hablar de «una base fiable» en un entorno líquido e incierto? ¿No preferiría una balsa fiable?

    ¿Todos los meses?… ¿Es que a caso la edición hoy funciona a mensualidades? ¿De qué forma sus datos de Marzo, me servirán en mi Junio (que es un Junio aquí y otro Junio en Sudamérica…? ¿Suministro de datos como si fueran …vitaminas? La nueva edición no necesita un suministro de datos, necesita redes de conocimiento distribuído.

    Y en cuanto a lo de «pequeños editores»… ¿Vale la pena seguir con lo del tamaño? Ok, es una forma de hablar: ¿cómo se mide la pequeñez editorial entonces? ¿Facturación, catálogo, implementación en un mercado, relevancia, centímetros…? O sea… Me dice que yo le doy mis datos ¿y un tercero me da la talla? ¿Para qué? ¿Y si de repente tengo un golpe de suerte comercial y dejo de ser realmente pequeño un trimestre pero a continuación invierto mal o doy un palo al agua y me vuelvo más micro? ¿Tiene sentido definirse –todavía– en contra de los «grandes»?

    A profesionales como usted sí que les hacen falta datos …porque saben interpretarlos (por eso seguimos su trabajo). O como su colega: son profesionales que convierten los datos y las informaciones en conocimiento compartido. Pero el sector, esa abstracción inoperante en general, no puede quejarse de falta de datos porque no saben qué hacer con ellos (al contrario que las instituciones que lo representan que sí los saben utilizar en su propio beneficio: la piratería y tal).

    ¿Cómo un editor va a proporcionarle datos brutos fiables de su actividad si ni siquiera es capaz de aprovechar el potencial para sus datos netos que ofrece… DILVE –por ejemplo? …”He visto cosas que usted no creería, campos de Onix desiertos más allá de la Puerta de Tanhäuser, metadatos que se perderán como lágrimas en la lluvia”.

    No entiendo cómo, por ejemplo, «el aumento de cuota de mercado de la Cadena L en relación a otras cadenas de más renombre» puede servirle en éstas horas tan oscuras a un librero como Salvador de Xoroi; qué interés puedan tener para Roger Michelena en Venezuela; para Pablo Arcila en Colombia; Para Philippe Hunziker en Guatemala o a mi Tío Aissa, que vende libros en Patagonia.

    En cambio, recientemente trajo a éstas páginas de blog a la mexicana Gandhi: y su relato antinómico sí que alumbró elementos de valor que podrían ser extrapolables (a nosotros nos lo parecieron, aunque se trate más de intenciones que de hechos… su valor es mayor).

    Yo le aseguro que durante las horas que dedicamos a vender y promover nuestro fondo de libros multiformato, ya sabe, pero ni remótamente miraríamos los datos del crecimiento de la cadena L o de cualquier otra empresa por el retrovisor: vamos a la nuestra pero, lo que sí hacemos es seguir a una serie de gente, profesional en su mayor parte, atentos a quién comenta qué… sobre bibliotecas comprando contenidos en masa, por ejemplo, universidades abiertas a servicios de edición 21, instituciones con necesidades de gestión de contenidos transmedia, etc. Y, de vuelta, como ya sabe también, lo compartimos en red a su vez.

    No necesitamos datos, sino relatos… ¿No era que no importaba que no se vendiera del todo bien un libro si era bueno?

    Abrazos.

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  2. El problema, para obtener datos verdaderamente fiables, es que gran parte de la venta que se produce en distintas partes del territorio nacional acaba registrada como si se hubiese producido en la Comunidad de Madrid. Ya sabes… sedes centrales de FNAC, Casa del Libro y compañía, que incluso para los editores de ensayo pueden llegar a suponer en torno el 35-40% de la facturación nacional. Hablamos además no solo de porcentajes sino también de un perfil socioeconómico determinado (quienes compran libros en dichas cadenas) que quedaría fuera de los datos que se puedan obtener en una comunidad autónoma determinada.

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  3. Tal vez el motivo principal que explique las devoluciones, sea que libreros y lectores no entendieron el mensaje que sí entendió el que financió la edición. Crisis es que no haya quien financie editores. Dicen en las viejas prácticas marketineras, que en época de recesión la gente compra más tabacos y cosméticos por ej., pero también se refugia en la lectura, lee más, ya sea para capacitarse o para alejarse de la realidad. Si lo hacen o ya no, si leen online o van a las librerías, también sería interesante descubrirlo y analizarlo en esa probable consulta que sugiere.

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  4. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: A principios de enero un amigo editor de narrativa me envió un curioso correo, en él me preguntaba si no venía observando yo que las comunidades con mayor índice de desempleo estaban por encima de la media en el descenso de v…..

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