Desde que volví de vacaciones estoy siguiendo Twitter ya de manera continua. Y me llama poderosamente la atención que no hay día en que no aparezca algún comentario (no sé si todos son creíbles, por desgracia creo que la mayoría no van desencaminados, y lo que es peor, me temo que esto sea solo el principio) acerca de cierres, precio de venta y quiebras de empresas del sector del libro. Antes de ponerme a escribir este post decido hacer unas lecturas para trazarme un escenario de partida. Veamos.

Leo algunos datos del INE:

  • La tasa de natalidad desciende por tercer año consecutivo: 10,16 nacimientos por cada 1.000 habitantes; en 2008 era de 11,37. En 1995, 9,23 y 1,17 hijos.
  • El numero de hijos por mujer es de 1,35 en 2011, en 2008 era 1,46.Media de edad para tener hijos 31,43 años en la mujer.
  • Crecimiento vegetativo de la población, es decir, casi nulo.
  • Cada vez nacen menos niños y se viven más años: 82,04.
  • No hay equilibrio entre población activa y dependiente.
  • No puede haber emancipación.
  • No hay renta.
  • No hay acceso a la vivienda.
  • NO HAY HIJOS.

Conclusión: ESTRECHAMIENTO general de los mercados y en particular el editorial y librero.

A continuación me voy a ver que dice el Barómetro del CIS:

  • La bajada general de ingresos cambia los hábitos de consumo: 6 de cada 10 personas han reducido su gasto en ropa, luz, agua, gas, ocio y vacaciones. Ni la salud se libra. Aplazado algún tratamiento dental por la crisis.
  • Un 41,2% ahorra en alimentos. Bajan los bares de menú del día. Ir a comer a casa o llevarse el tupper al trabajo se imponen.
  • La gente da por sentado que a corto plazo el paro no bajará y que su renta puede verse mermada, por lo que el consumo y el ahorro no pueden aumentar.

Después repaso algunas conclusiones del Informe sobre gasto en Cultura del Strategic Research Center de EAE Business School:

  • En 2011 los españoles gastaron (invirtieron) un 3,7% menos en actividades de ocio, cultura y espectáculos.
  • En 2011 gastamos 33.935 millones de euros en estas actividades, lo que representa un gasto medio por persona 741 euros, un cuatro por ciento menos que en 2009, cuando invertimos 772 euros.
  • En cuanto al gasto medio por hogar, la cantidad ha descendido un 4,3% en el 2011. En 2010 el gasto de los hogares en ocio y cultura suponía el 4,9% del PIB, por encima de la media de países de la OCDE, que se sitúa en el 4,7 por ciento. Aunque la inversión española es similar a Alemania, Francia e Islandia, aun estamos lejos de Reino Unido (6,87% del gasto en cultura y ocio sobre PIB), Estados Unidos (6,45%) y Finlandia (6,05%).
  • Madrid (972 euros), Navarra (862 euros) y La Rioja (861 euros) son los que mas invierten en cultura.
  • El descenso en el gasto es más profundo en prensa y librería, un 9,4% menos que en 2009.
  • Y lo más preocupante: fuerte descenso en el número de empresas culturales: En 2010 se registraron 104.680 empresas, un 2,79% menos que en 2009, pero un 1,03% mas que en 2008.

Y finamente repaso las cifras de paro por comunidades en España:

  • Paro juvenil en el segundo trimestre el 2012 del 53,28%.
  • Parados de larga duración: 2.974.400.
  • Parados por Comunidades en el 2º Trimestre 2012:
    • GALICIA: 21,07%
    • ASTURIAS: 21,03%
    • CANTABRIA: 17,38%
    • PAIS VASCO: 14,56%
    • NAVARRA: 16,41%
    • CATALUNA: 21,95%
    • ARAGON:18,64%
    • LA RIOJA: 22,71%
    • CASTILLA Y LEON:19,76%
    • MADRID: 18,65%
    • EXTREMADURA: 33,38%
    • CASTILLA LA MANCHA: 28,72%
    • VALENCIA: 27,10%
    • BALEARES: 21,27%
    • ANDALUCIA: 33,92%
    • MURCIA: 26,19%
    • CANARIAS: 33,14%
    • CEUTA: 39,47%
    • MELILLA: 3’,37%
    • Total ESPAÑA: 24,63%

Una vez vistos estos datos obviamente te haces un cuadro de escenario ciertamente complicado, hasta hace un tiempo lo denominaba «escenario apasionantemente incierto», ahora lo denomino «escenario acojonantemente doloroso». Digo esto porque algunos gurús vendedores de humo enlatado y a granel me han acusado de agorero, pesimista y sombrío. Nada más lejos de la realidad. En todos mis post intento siempre lanzar una llamada a la acción, al consenso, a las complicidades. En cualquier caso, después de ver este panorama dejo en abierto una pregunta: ¿Qué puede hacer la industria del libro? Pues soy de la opinión que algunas cosas.

  • De una situación como esta no sale individualmente una empresa editora o librera. Ya puedes vestirte de lagarterana que si la gente no entra en las librerías no vas a vender nada.
  • La segunda, se hace imprescindible agruparse, establecer consensos y buscar complicidades entre los distintos agentes del sector.
  • Hay que entender el escenario para adecuar las estrategias, no creerse el cuento de la lechera.
  • Adecuar tiradas, reducir producción, bajar precios, pasar coste fijo a variable, agruparse para obtener sinergias, parecen recetas urgentes a considerar.
  • Insistir a las direcciones gremiales en que hay que diseñar planes A y B en función de la evolución del país. Observo imprescindible definir una hoja de ruta de la «navegación en crisis para la industria del libro», una especie de programa mínimo de transición.
  • Entender que la elasticidad al precio es ahora mismo un imperativo del consumo. El que no baje precios estará muerto en un corto espacio de tiempo.
  • Aumentar la presencia de editores independientes en todas las grandes ferias de América. En la situación actual este tema es imprescindible. Se necesita hacer caja como sea. Aumentar la presencia en nuestros caladeros naturales es imprescindible.
  • Por último, desterrar la opacidad del ADN del sector. O compartimos todo o nos hundiremos todos. La idea, absolutamente extendida de que «si yo aguanto y otros cierran a mí me irá mejor» es la mayor sandez que he escuchado en mucho tiempo. El problema es que esta idea es casi epidemia. Y me preocupa.
  • Crear el algoritmo de las tres C en el mundo editorial: colaborar, cooperar y compartir.

Termino, el libro puede encontrar vías de salida, o al menos de contención de los daños, pero hay que sentarse y ponerse a trabajar, muy duro y junto a otros.

P.D.: Estoy leyendo un libro que me tiene «acojonado». Petros Márkaris, La espada de Damocles. La crisis en Grecia y el destino de Europa. Editado por Tusquets. No es una novela policiaca, es un ensayo sobre la vida cotidiana en Grecia después de los rescates y recortes. Vayan a su librería y compren el libro, lo que en él se cuenta todavía estamos a tiempo de evitarlo.

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Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, es licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Dirección Comercial y Marketing por el Instituto de Empresa y miembro de la primera promoción del Programa Avanzado de Dirección de Empresas Editoriales del Instituto de Empresa. Tras más de 35 años de experiencia profesional en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Marcial Pons, Ediciones Siruela, Odilo TID– en la actualidad compagina con su labor como profesor de diversos Masters en España y América con tareas de consultoría en el sector del libro.

5 Comentarios

  1. Maestro,

    atrás el verano y con Liber a la vuelta de la esquina, comento tu entrada de acuerdo con que la cosa pasará sí o sí por las 3C: colaborar, cooperar, compartir. Costumbre, estarás de acuerdo conmigo, que se aprende; un gesto bastante humano aprehendido en el tiempo; que si ya cuesta sostener cuando la época es buena …cuando las cosas se ponen, como dices: de «escenario apasionantemente incierto» a «escenario acojonantemente doloroso»; lo último que cabe esperar del personal al que usted parece apuntar tu nota es colaboración, cooperación y partir cosas con otros en pro de un bien común. Sucede y sucederá en muchos casos, sí, nosotros mismos como empresa y como profesionales no podríamos sobrevivir si no ayudáramos / recibiéramos ayuda, si no cooperáramos / si no cooperaran con nosotros; sin compartir con otros todo esto no tendría ningún sentido. Personas, profesionales, estructuras en red, sí comprometidas con esas 3C… porque para ellos / nosotros respetarlas es crítico para su / nuestro sistema. Así que no me diga que sinceramente espera por parte de los colectivos actuales, gremios, federaciones de gremios y la mar en coche, que transiten de hoy para mañana a las 3C… desde el más absoluto egoísmo corporativo, de la… no ya no cooperación sino de la más profunda inoperancia institucional, compartiendo nada y partiendo todo entre ellos mismos cosa que se sostengan las plazas, las casas, las poltronas y los nombramientos. Que no Manuel, que no habrá hoja de ruta, carta de navegación, ni mapa de carreteras serio del sector que trace un viaje para quienes no van a viajar. Quizá con suerte un croquis innovador, un planito consultivo de estrategia digital a mano alzada; porque la ruta, y esto también lo sabes, son cada paso que damos, la guía de la calle o de la red –da igual– de ir llegando a alguna parte y encontrarse con otros, y comerciar; y ganar dinero un poquito, para pagar y esas cosas. Porque la idea tóxica que usted menciona como epidémica de que «cuanto peor le vaya a los demás mejor me va a ir a mí» es una idea boba que ha sido alimentada por los elefantes blancos del sector con fondos, claro, de un desarrollo desigual y combinado (siempre igual y nada combinado para los mismos), financiado, ahora lo sabemos, por Alemania y de qué manera. Has reconocido en alguna ocasión Manuel y conviene no olvidarlo, que el drama que vive el mundo de la edición se ha cocinado al calor ideológico de años mucho antes de esta debacle; aquella maravillosa época del proselitismo cultural industrializado que movió millones, transportado a la ciudadanía desde conglomerados gracias a montañas de medios. Y sí, se le critica bastante lo sobrio siempre del análisis y de los datos que trae al pairo de estas entradas pero nosotros, lo leemos desde la aceptación y entendimiento de que no trabajas sobre la realidad sino por debajo de ella; sumergido en ella, no planean tus humores por encima de los estados de ánimo de la gente parada sobre el mundo, ni nublas su visión y entendimiento con humos y vientos nuevos sino que vas, te metes, bajas y traes carboneras de datos para la caldera de una idea de progreso que nadie, en toda ley, sabe bien a donde va (y que en cualquier caso va, mientras dura el petróleo). Pensamos que las opciones pasan, en realidad por, o bien seguir tocando el violín algo siempre muy respetable culturalmente mientras se pueda; o buscar una lancha, un salvavidas, algo que flote a la deriva después del gran salto y rezar para que nos salgan branquias en el intento de huir del naufragio. Los metadatos están ahí, siempre han estado esperando a ser combinados. La minería de datos se ha desarrollado tanto que con la tortura matemática adecuada, como es sabido, ofrecen el relato que convenga soslayar; el cuento del que paga la cuenta de los servicios avanzados de semejante cómputo informacional (como esos del genoma humano). Hay que reconsiderarlo todo, en eso estamos de acuerdo; quizá un poco más a pedales, o con algo de madera, alambre, cañas con unas gotitas de plasticola; un apretón de manos a las corridas guiados por una intuición entre gente de confianza. Insistir, en aquello que es más difícil de copiar.

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    1. Mis felicitaciones, Manolo, por este blog y por tu histórico compromiso decidido en favor no sólo de la cultura sino de otro mundo ¿posible? Al menos, deseable. Mi comentario es al hilo de la última, por ahora, noticia que acompaña a los presupuestos del desastre: partidas cero para compra de libros por las bibliotecas públicas. Van cerrando el círculo del sufrimiento y del dolor que estas políticas conllevan para la gran mayoría: nos quieren pobres, desesperados y además incultos, callados, sumisos y acríticos. La falta de libros, junto al despido de personal, justificará entonces el cierre de bibliotecas, como ya está ocurriendo, lo que unido al cierre de librerías, de teatros, de centros culturales, irá haciendo poco a poco de este país el desierto cultural que tanto anhelan los patriotas de siempre. Más allá del perjuicio económico de esta medida al sector librero y editorial, no hay que olvidar que la biblioteca favorece no sólo la lectura pública sino también la divulgación de las últimas publicaciones. ¿Qué piensan editores y libreros de este atentado al libro como bien público que la biblioteca ofrece como servicio?
      Un fuerte abrazo y toda la suerte en esta andadura.

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  2. […] Prospective du Livre: La gratuité du livre numérique vous faisait peur ? »    Pasaporte al desastre: el bolsillo es lo primero « Antinomias Libro by Vázquez, 09.25.12, tweetmeme_style = 'compact';tweetmeme_url='http://valordecambio.com/2012/09/25/pasaporte-al-desastre-el-bolsillo-es-lo-primero-antinomias-libro/';Pasaporte al desastre: el bolsillo es lo primero « Antinomias Libro. […]

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  3. Gracias Don Manuel. Sentido común y claridad en las ideas y en las acciones, es lo que necesitamos en estos momentos.

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  4. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Desde que volví de vacaciones estoy siguiendo Twitter ya de manera continua. Y me llama poderosamente la atención que no hay día en que no aparezca algún comentario (no sé si todos son creíbles, por desgracia creo que la mayo…..

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