A una persona con vista cansada no se le ocurriría ir a una biblioteca a solicitar unas lentes para poder leer libros prestados por la biblioteca. Tampoco parece lógico ir a solicitar un lector de dvd para sacar una película de la biblioteca y visionarla en casa. Esta memez viene al caso de una noticia que leí en mayo pasado a través de Europa Press sobre que el Ayuntamiento de Málaga había adjudicado a Microcad (empresa malagueña) la adquisición de 434 eReders (por un importe de 73.759 euros) para las bibliotecas municipales (18 bibliotecas). Cada eReaders sale a 170 euros y se suministran con 100 libros libres de derechos de autor. También se informa que hay unos 500 descargables. El dispositivo y su carga se presta tres semanas al usuario (en papel se presta dos semanas). En este sentido el concejal de Cultura del Ayuntamiento, un tal Sr. Caneda, se despacha con la afirmación de que «Málaga quiere estar a la vanguardia de la tecnología en todo».

Con independencia de que piense que prestar los dispositivos es algo carente del más mínimo sentido, ¿se recortan prestaciones en servicios sociales básicos pero se compran eReaders? Las reflexiones que hago son las siguientes:

  • ¿Demandaban los usuarios malagueños este servicio a sus bibliotecas?
  • ¿Qué quieren leer en esos dispositivos, bestseller, libros infantiles, ficción, literatura clásica?
  • ¿No habría sido más eficiente el destinar esos setenta mil euros a comprar libros en papel a través de las librerías malagueñas?
  • ¿Era imprescindible comprar esos eReaders probablemente para un uso más que minoritario de los mismos?
  • ¿Están los bibliotecarios de acuerdo con semejante gasto?
  • ¿Alguien me puede suministrar el dato de cuanto dinero ha invertido el ayuntamiento de Málaga en dotación bibliográfica para sus bibliotecas en estos dos últimos años?

Cuando las situaciones aprietan alguien tiene que poner sensatez en el gasto, y esta hipermodernidad mal entendida me parece un sinsentido. No entiendo nada…

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Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, es licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Dirección Comercial y Marketing por el Instituto de Empresa y miembro de la primera promoción del Programa Avanzado de Dirección de Empresas Editoriales del Instituto de Empresa. Tras más de 35 años de experiencia profesional en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Marcial Pons, Ediciones Siruela, Odilo TID– en la actualidad compagina con su labor como profesor de diversos Masters en España y América con tareas de consultoría en el sector del libro.

9 Comentarios

  1. Estimado Manuel,

    Aunque me imagino que debes estar al tanto de esta replica a tu post por parte de Bernat Ruiz de Domènech en su recomendable blog, te adjunto este link para que tus lectores de tu blog , entre los que los que cuento yo, también tengan dicha información,

    http://scriptaverba.wordpress.com/2012/09/12/las-acertadas-compras-de-la-red-de-bibliotecas-publicas-de-malaga/

    Esperando poder verte en el Liber,

    Un abrazo,

    Iñaki

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  2. […] dotar a su red de bibliotecas municipales con 434 e-readers para el préstamo a sus usuarios. Manuel Gil se hace eco de la noticia en su blog Antinomias y se muestra frontalmente en contra. Yo, en cambio, estoy a favor de una iniciativa como esta que sólo puedo calificar de […]

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  3. […] Mayo, dotar a su red de bibliotecas municipales con 434 e-readers para el préstamo a sus usuarios. Manuel Gil se hace eco de la noticia en su blog Antinomias y se muestra frontalmente en contra. Yo, en cambio, estoy a favor de una iniciativa como esta que sólo puedo calificar de […]

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  4. […] Mayo, dotar a su red de bibliotecas municipales con 434 e-readers para el préstamo a sus usuarios. Manuel Gil se hace eco de la noticia en su blog Antinomias y se muestra frontalmente en contra. Yo, en cambio, estoy a favor de una iniciativa como esta que sólo puedo calificar de […]

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  5. Este tipo de operaciones se han realizado en diversas bibliotecas, con exito desigual. En principio no creo que sea una mala iniciativa en una fase inicial como la actual para la promoción del libro electrónico. Mucha gente no tiene ereaders y la experiencia de poder disponer de uno de ellos no lo veo como algo negativo. En cualquier caso siempre en coordinación con las bibliotecas y dentro de un plan claro de pedagogía y potenciación de estas herramientas. En Cataluña las experiencias han sido enormemente positivas y muy bien valoradas por los lectores y bibliotecarios en diversas encuestas. Ha sido importante dedicar un presupuesto a la compra de novedades y no solo a la de aparatos, ya que el lector lo que quiere es poder leer novedades y no los Episodios Nacionales.

    Logicamente en un futuro que esperamos sea breve esta tipo de iniciativas no tendrán ningún sentido y deberemos debatir sobre la papel de las bibliotecas en un entorno de prestamo de ebooks desde la red, sin que el lector tenga que acudir presencialmente a la biblioteca, con grandes preguntas sin respuestas todavía.

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  6. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: A una persona con vista cansada no se le ocurriría ir a una biblioteca a solicitar unas lentes para poder leer libros prestados por la biblioteca. Tampoco parece lógico ir a solicitar un lector de dvd para sacar una película …..

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  7. Ríos de tinta electrónica 11/09/2012 en 11:40

    No es que el importe sea escandaloso, no lo es. Aún así totalmente de acuerdo, como en otras esferas prima antes el aparentar modernidad que el hacer las cosas con sentido.
    Enhorabuena a Grammata y a Microcad por la parte del pastel que les ha tocado.

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  8. […] "A una persona con vista cansada no se le ocurriría ir a una biblioteca a solicitar unas lentes para poder leer libros prestados por la biblioteca. Tampoco parece lógico ir a solicitar un lector de dvd para sacar una película de la biblioteca y visionarla en casa."  […]

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  9. Dando en el clavo.
    Lo malo es que hay más instituciones públicas apuntadas a la modernidad mediante la compra de “maquinillos diabólicos”. Mientras, los bibliotecarios no tienen qué llevarse a las manos.
    Estamos por el libro digital, es más, estamos llevando nuestro fondo editorial a ese camino. Pero destinar dineros públicos a comprar eReaders … significa (entre otras cosas) no entender que la esencia de lo digital es precisamente que la transmisión de contenidos no tiene por qué atarse a nada físico.

    Responder

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