El día 14 de abril tomé el avión para Colombia para dar unas clases en el Diplomado en Estudios Editoriales del Instituto Caro y Cuervo de Bogotá, respondía así a la amabilísima y sorprendente invitación que me efectuó la Doctora Margarita Valencia (y Javier y Julio Paredes), profesora y una de las factótum del Instituto. Extraigo de wikipedia una breve reseña sobre la importancia cultural y profesional de este centro y su trayectoria:

El Instituto Caro y Cuervo es un centro colombiano de altos estudios en literatura, filología y lingüística del idioma castellano, orientado a la investigación y a la divulgación de la cultura del libro y la lectura. Realiza ediciones críticas, especialmente referidas a la obra de los autores colombianos, y mantiene una política editorial referida a la construcción y divulgación del patrimonio bibliográfico general. El Instituto Caro y Cuervo fue creado durante el periodo en que el historiador y diplomático Germán Arciniegas ocupó el cargo de Ministro de Educación de Alfonso López Pumarejo Presidente de Colombia (1942-1945), el 25 de agosto de 1942 mediante la expedición de una ley que tenía como consideración principal, la de “continuar el Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana, preparar la reedición crítica de las Disquisiciones Filológicas de Rufino José Cuervo, y cultivar y difundir los estudios filológicos. El Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana, obra magna de Rufino José Cuervo, continuada por el Instituto «Caro y Cuervo» obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades el año 1999.

Este nuevo curso de edición respondía por lo que pude averiguar allí a una ingente demanda de estudios de edición en ese país. El programa del curso lo publicó hace unos días otro insigne colombiano (y gran amigo) en su blog, Martin Gómez (El ojo fisgón).

Aunque he viajado a América en numerosas ocasiones, siempre lo he hecho en expediciones de editores, rodeados de amigos con mucha experiencia en viajes a este continente, pero en esta ocasión viajaba sólo, lo que siempre me produce una enorme ansiedad y un poco de estrés. Todos mis dubitaciones se despejaron una vez estuve en el Instituto. Llegué un sábado al mediodía en medio de un diluvio de agua que me recordó a mis tiempos jóvenes cuando hice la mili en Galicia, por cierto que no paró de llover en los 8 días que estuve allá. Es la época de lluvias. El domingo di un paseo con Margarita por el barrio de La Candelaria y el centro de Bogotá y comimos en un pequeño restaurante de comida típica del país. Sorprendente gastronomía en sus sabores. Me gustó mucho.

El lunes fui al Instituto para ver las instalaciones, probar mi pendrive con las ponencias, cerca de 100 megas de información llevaba para los alumnos entre ponencias e informes diversos que entendía fundamentales para mejorar la comprensión y el conocimiento de la comercialización del libro en papel y digital. Necesitaba comprobar el funcionamiento del proyector y que en el momento de empezar no hubiese sorpresas. No las hubo. Todo a pedir de boca.

Ese mismo día intervenía en el centro una profesora norteamericana de la Universidad de Harvard que me dejó asombrado, la doctora Doris Sommer, alguno de cuyos ejes de trabajo en torno a las industrias culturales y su influencia en la conformación de un país se pueden ver en la web del proyecto: Cultural Agents. Su dedicación a proyectos y desarrollos de fomento de la lectura en niños (y adultos) en países de América Latina me impresionaron muy agradablemente. Si mi amiga María Moreno (Editorial Veintisiete Letras), que lleva mucho tiempo señalando, probablemente con acierto, que nuestro problema parte de la lectura en los niños, hubiese estado allí escuchándola, a buen seguro se le hubiesen caído las lágrimas, una mujer militante de las campañas en pro de la lectura y del conocimiento de las humanidades en los jóvenes. Sencillamente me dejó con la boca abierta. La señora tenía un punto showman, cosa que ya he visto en numerosos profesores norteamericanos en sus intervenciones, lo que les lleva a sintonizar agradablemente con el público asistente, con independencia de una posición política bastante comprometida, al menos así lo creí entender yo.

A partir del martes comencé mis clases, de cinco a ocho y media con un plantel de 20 alumnos muy interesados y expectantes, de una educación y corrección extraordinarias. Mi reconocimiento para todos ellos. Las ponencias (todas ellas en creative commons) las había preparado de la siguiente manera:

  1. Las industrias culturales desde la lengua española.
  2. Las grandes magnitudes del sector del libro hispano (con algunas cifras de América Latina, no siempre muy actualizadas).
  3. El sector del libro español: estructura y canales de comercialización.
  4. Las revistas culturales en España y su evolución digital.
  5. La comercialización y el marketing digital.

Junto a las ponencias entregué un conjunto de informes sectoriales españoles sobre el sector del libro, la distribución, las librerías y el libro digital, del máximo interés y actualidad, al menos yo los juzgo así.

El curso se desarrollo sin ninguna incidencia, los alumnos seguían las clases con una enorme atención e interviniendo en bastantes ocasiones, en algún caso también me señalaban alguna palabra española (no olvidemos que soy comercial y uso, quizá demasiado, palabras de argot comercial) que no entendían, les llamo la atención mucho la palabra «mogollón».

Las mañanas de esos días, y hasta la apertura de la Feria, que era el día 18, las dedicaba a visitar librerías y empresas distribuidoras con las que trabajo o tengo muy buenas relaciones. Librerías Lerner, un lujo de librerías de fondo, con unas 60.000 referencias en sus estantes y una representación del libro español enorme; la cadena Librería Nacional, una cadena de más de 20 librerías también con mucho fondo; Siglo del Hombre; Panamericana; etc…

También me acerque a saludar a la gente de Colsubsidio, una organización sin ánimo de lucro que pertenece al Sistema de Protección y Seguridad Social. Su amplio portfolio de actividades, que abarcan desde los centros médicos a los supermercados, desde campañas de fomento del libro y la lectura a proyectos de ayuda a desfavorecidos, colegios, seguros, etc… les convierte en una institución de obligada visita en un viaje a Colombia. La visita que efectué a un teatro auditorio del grupo me impresionó. Conversé con el señor Rodolfo Fernandez y la Doctora Yolanda Nieto, una mujer admirable que no deja indiferente a quien la conoce, su altura intelectual, educación, amabilidad y dedicación a sus visitantes, me hace sentirme en deuda con ella.

También me acerque a saludar a la gente de la distribuidora Penta, distribuidores de Anagrama, Acantilado, RBA y Gredos en Colombia. Su gerente, Luz Stella Macías, es una vieja amiga a la que tengo en una gran estima y valoración, su trabajo de distribución y de comunicación a prensa y medios en ese país es de una gran calidad. Un grupo a seguir sin duda.

Dejo para una siguiente crónica mis andanzas por la Feria y la gente con la que me reuní allá.

Continuará….

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Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y Master en Dirección Comercial y Marketing por el IE Business School. En la actualidad soy Director de la Feria del Libro Madrid. Mi trayectoria y experiencia profesional se ha desarrollado en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Grupo Marcial Pons, Ediciones Siruela, OdiloTID–, asiduo visitante de todas las Ferias del libro de Latinoamérica, desempeño también numerosas actividades docentes en España y América.

3 Comentarios

  1. […] ¿Quién teme al Amazon feroz? »    Crónicas bogotanas (1). Por Manuel Gil by Vázquez, 05.07.12, tweetmeme_style = 'compact';tweetmeme_url='http://valordecambio.com/2012/05/07/cronicas-bogotanas-1-por-manuel-gil/';30/04/2012 2 COMENTARIOS […]

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  2. Lastima no haber sabido que estabas por Bogotá. Nosotros precisamente estuvimos en la feria con un stand presentando nuestros productos de gestión para editoriales y librerías y también estuvimos de visita con el departamento de distribución editorial de colsubsidio. Me hubiera gustado saludarte personalmente. Un saludo Manuel.

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  3. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: El día 14 de abril tomé el avión para Colombia para dar unas clases en el Diplomado en Estudios Editoriales del Instituto Caro y Cuervo de Bogotá, respondía así a la amabilísima y sorprendente invitación que me efectuó la Doc…..

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