Comercio exterior y misiones comerciales Durante los últimos días he estado mirando algunas cifras acerca de cómo marcha el comercio exterior del libro, pues bien, el diagnóstico es que aguanta, vamos que presenta una estabilidad importante. Lo que es un signo alentador para muchos pequeños editores, que contemplan cómo están exportando libros hacia mercados exteriores mientras el mercado interior está fuertemente tocado.

Al cierre de 2010 la exportación de libros (no se incluye gráficos) estuvo en torno a los 260 millones de euros (todavía no hay cifras oficiales), mientras que 2009 se cerró con 251 millones de euros, lo que marca un pequeño incremento en torno al 3,5%.

Los datos del primer cuatrimestre 2011 marcan una ligera caída, que estaría en torno al 2%, aunque este dato puede tener un problema de estacionalidad. Como apunte importante se puede destacar la caída en picado de EE. UU. (el proyecto America Reads Spanish parece que se encuentra en un cierto impasse) y la UE, y la estabilidad de América Latina. A pesar de esto, las macrocifras de exportación de hace unos años parece que han pasado a la historia; el avance, lento pero continuado, de las industrias editoriales nacionales parecen marcar esa tendencia.

Todo lo anterior me lleva a reflexionar acerca de los enfoques hacia mercados exteriores y las misiones comerciales que se están emprendiendo. Conozco a un montón de comerciales de editoriales con los que he viajado a diferentes ferias en América que son auténticos expertos –en un sentido esencialmente empírico- en comercio exterior. En alguna ocasión hablando con ellos observo que saben mucho más del tema que los propios gremios, desde consejos prácticos sobre cómo enfocar el comercio con un determinado grupo de importadores a la conveniencia de fechas, desde modalidades de viaje a emergencia de mercados. En esos viajes hay mucha gente que sabe un montón, en numerosos casos porque llevan la torta de años viajando al exterior. Señalo esto ya que llama poderosamente la atención algunas de las expediciones de este año. Se ha viajado a Seúl, Manila y Abu Dhabi, (en Oriente Medio se vendieron 150.000 euros, me imagino que de libros de enseñanza del español) pero llevamos dos años sin ir a Colombia, por poner un ejemplo, donde se vendieron 11 millones de euros en 2009; en Chile 11,9; en Venezuela 12,2; y en Brasil 13,7. Una cosa es abrir mercados y otra muy distinta abandonar los caladeros naturales. No olvidemos que la punta de lanza de la penetración en países extraños son libros de enseñanza de español, lo que determina unos targets en las expediciones de editores de determinado perfil, tamaño y volumen. Lo que numerosos editores comentan soto voce (en el sector hay pocos espacios críticos de reflexión) es que resulta de todo punto imprescindible la participación destacada en todas las ferias de América latina, ferias donde la edición independiente tiene caladeros muy serios, y donde todos los pequeños editores surgidos en los últimos años quieren estar con sus pequeños catálogos.

Y esto me lanza a una última pregunta, ¿cómo se decide la participación de los editores en las distintas ferias? He consultado este tema con numerosos editores y hay una coincidencia absoluta: hay que viajar donde se pueda vender y lo más urgente es no desatender América Latina. Estas expediciones es obvio que tienen costes, por lo que se debería buscar una optimización de la relación costes-ventas más razonable. No quiero con esto decir que no sea interesante el estar en alguna feria donde se presuponga una emergencia del consumo de libros (no sólo de enseñanza del español). ¿No debería existir un mecanismo gremial más horizontal y más plano de decisión acerca de la presencia en ferias? Los grandes editores tienen potencialidad para viajar a cualquier parte donde crean conveniente, pero la edición independiente (y pequeña) tiene unas limitaciones muy serias a la hora de emprender aventuras comerciales en el exterior. Parece sensato recomendar que las ferias de América Latina sean prioritarias frente a aventuras inciertas, existe incluso una cierta responsabilidad política.

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Escrito por Manuel Gil

Nacido en Albacete, es licenciado en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid, Master en Dirección Comercial y Marketing por el Instituto de Empresa y miembro de la primera promoción del Programa Avanzado de Dirección de Empresas Editoriales del Instituto de Empresa. Tras más de 35 años de experiencia profesional en importantes empresas del sector del libro –Cadena de Librerías 4Caminos, Paradox Multimedia, Marcial Pons, Ediciones Siruela, Odilo TID– en la actualidad compagina con su labor como profesor de diversos Masters en España y América con tareas de consultoría en el sector del libro.

4 Comentarios

  1. Pablo, el problema del gremio de editores son las personas y editoriales que formar ese gremio, que han permitido y permiten que las cosas sean como son. No se necesita exigir más o menos democracia en el gremio, se exige que los que pertenecen al gremio tengan la valentía de participar y no ser simples marionetas y estómagos agradecidos. He dicho
    Y que el nuevo paradigma de la edición con respecto al comercio exterior pivotará son la coedición es no decir mucho, la coedición es una fórmula que ha existido y se ha usado desde hace mucho… ¿qué factor nuevo la hace ahora más oportuna o eficiente? Poco o insignificante

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    1. Hola Jorge,

      Claramente… lo de mayor democracia era una broma (mala, veo). Nuestra postura es que puede ser que sigan teniendo un valor para el sector del libro (paradigma libro), pero que no sirven para casi nada en la nueva edición… la tendrá que reorganizarse en nuevas estructuras, etc Y estoy de acuerdo, si además de ir de lobby, ejercieran realmente como tal…

      Bueno, tampoco buscaba decir mucho (en este espacio)… Todo lo que tenemos que decir sobre esto ya lo estamos diciendo en http:www.pensodromo.com/21

      “Coedición”, como dices, es una fórmula que ha existido y se ha usado desde hace mucho… pero también puede significar una nueva manera de enfocar el comercio exterior (opuesta a la exportación de mercancía).

      ¿Qué factor nuevo la hace más oportuna o eficiente? ¿Poco o insignificante? Depende… Llegar a un acuerdo editorial con un par en la otra orilla es bien diferente a andar corriendo por las ferias buscando quien te va a distribuir la mercadería que mandaste por barco.

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  2. Maestro,

    Sí. Interesante material. Interesantes datos. Interesante su reflexión y las cuestiones que plantea, pertinentes. Pero para el mundo del libro.

    Entiendo que usted leyó en profundidad el artículo publicado en el # 14 de Trama & Texturas . En estas mismas antinómicas páginas usted comentaba sobre el mismo: “Estamos viviendo en vísperas de enormes cambios. Lo que llamamos crisis es otra cosa: la constatación de que el modelo económico ya no es sostenible más tiempo. El futuro difícilmente irá en la dirección de más: más velocidad, más producción, más consumo. La razón última de todo esto está en la base material de la economía. En estos próximos años nos vamos a enfrentar a unos límites físicos que modificarán profundamente nuestro mundo y nuestra forma de vida, obligándonos a cambios considerables. Y pese al tecno-optimismo imperante, que cree ciegamente que todos los problemas se solucionan con más tecnología, ésta no es ajena a los límites ni a las leyes físicas que rigen en nuestro planeta. Desconocemos el ritmo exacto al que se irán produciendo los cambios, pero sabemos que son inexorables a medio plazo, como muy tarde.”

    Y, aunque lo intento, no logro casar los dos desarrollos: es como si pertenecieran a mundos distintos.

    ¿Cómo ensamblo esta reflexión sobre el Comercio Exterior y las Misiones comerciales con el futuro que se prevee, en línea de lo que comentaba Juan Miguel, vinculado tan estrechamente al declive energético, el decrecimiento económico, la simplificación de la sociedad, el impacto ecológico…? Es decir, a viajes caros, a papel caso y escaso, a transporte caro…

    ¿No deberían los editores acampar en alguna emblemática plaza –en sintonía con los tiempos que corren–para reclamar Democracia Ya en las instituciones gremiales vinculadas al sector?

    ¿Como es que todavía muchos editores andan a la zaga de ayudas a la exportación –como se mencionaba en las conclusiones del encuentro #otramirada? Por cierto… ¿alguien sabe algo del trabajo que se iba a desprender de dicho encuentro?…

    En el nuevo paradigma de la edición el comercio exterior pivotará sobre la coedición.

    Porque si… “la edición independiente (y pequeña) tiene unas limitaciones muy serias a la hora de emprender aventuras comerciales en el exterior” la solución no puede ser pasar de todo, ¿no?

    Abrazos.

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  3. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Comercio exterior y misiones comerciales Durante los últimos días he estado mirando algunas cifras acerca de cómo marcha el comercio exterior del libro, pues bien, el diagnóstico es que aguanta, vamos que presenta una estabil…..

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