Se acabó el pastel, sálvese el que pueda

Cuando arrancó la feria me aposté una cena con un amigo editor que la feria marcaría un ciclo de consumo al alza. Cinco meses de ventas paupérrimas me hacían confiar en ese repunte. He perdido la apuesta. Hemos cerrado la Feria 2012 con un fin de semana razonablemente malo (en ventas), hemos tenido increíblemente una feria sin lluvia pero ni aun así la cosa ha salido bien.

El resultado final es malo, muy malo, las ventas de este fin de semana no han paliado la caída, en este sentido mi muestreo acientífico (con casetas de amigos en diferentes ubicaciones feriales) muestra una horquilla de caídas en torno al 30%, ahí es nada. Los resultados de la feria son un síntoma, no la causa, de una situación muy complicada del sector del libro en España. La verdad es que la situación la comienzo a observar como desesperada. Si la situación de las librerías es complicada, la de las distribuidoras pésima y la de las editoriales crítica. El pinchazo del enorme activo circulante que permitía la financiación de la inmensa sobreproducción editorial a partir de los libreros se ha acabado. Las librerías han agotado sus activos, la distribución no entra en una vía de reconversión y las editoriales tienen ya serios problemas de tensiones de tesorería. Si a todo esto se añade la opacidad y la ingobernabilidad del sector, nos encontramos con un cuadro ciertamente preocupante. Leer más de este artículo

Feria del Libro de Madrid: se necesitan clientes

La FLM comenzó muy floja el primer fin de semana, nos autoengañamos pensando que el problema radicaba en que la gente no había cobrado todavía, pero ha pasado el segundo fin de semana y la atonía es un hecho incuestionable, que demuestra la brutal contracción del consumo que padecemos, bolsillos pelados y miedo, mucho miedo. Hay gente, menos que otros años, pero compran muy poco, y la horquilla de precios superiores a los 20 euros comienza a ser como subir al Everest sin oxígeno. El repunte de consumo que algunos vaticinábamos después de varios meses de estar caninos en ventas no se ha producido. En una medición a partir de casetas de «amiguetes» que efectué el sábado a la tarde observaba una horquilla de caídas de entre el 15% y el 20%. Alguien me dirá que algunas librerías con firmas top están que se salen, es cierto, pero esto no es la tónica ni la temperatura de la feria, que está muy tocada, más o menos como el país. No nos engañemos. El metabolismo del sector presenta unas etiologías ciertamente preocupantes. La Feria es un indicador más de una sintomatología de enfermo terminal, el sector no está constipado, está en la UCI con pulmonía doble y respiración asistida. Leer más de este artículo

Feria del libro de Madrid: entre la crisis, la esperanza y el delirio

Lunes, 13 de junio. Me despierta la radio despertador con la noticia de que la feria del libro se ha cerrado con un 4% de bajada, cifras que ha dado la organización de la feria. Es cierto que se pasó una encuesta anónima para rellenar los participantes cuya cifra se cerraba con los datos del viernes (dato éste muy importante matemática y estadísticamente). ¿Es posible extrapolar con los datos hasta el viernes el cierre hasta el domingo? Difícil, no imposible, pero no creo que la organización de la feria disponga del software adecuado para hacerlo; por otro lado en numerosos casos los feriantes no entregaron los resultados, y en algunos casos me dicen que no pasaron a recoger la encuesta. Personalmente no me creo nada. Y como aquí cada cual da sus cifras, yo también doy las mías.

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Tecnología para pequeños editores

Llevo realizadas unas 25 ferias del libro de Madrid, pero desde hace varios años siempre he participado con la caseta informatizada. Hace unos años un amigo informático me hizo una aplicación casera, pero que funcionaba extraordinariamente bien; y hace dos decidí profesionalizar el asunto, en gran medida porque desde el departamento de contabilidad comenzaban a pedirme una sofisticación en los datos de venta, agrupación de tickets y reposiciones diarias que exigía una aplicación de mayor envergadura. Fue el momento de adquirir el kit que ahora os muestro, y que durante los dos últimos años ha cumplido no solo una función esencial en los diferentes eventos en los que participo sino que también uso para controlar el almacén de la editorial en las oficinas. La inversión es muy baja para la utilidad que tiene, por lo que llevo algún tiempo sugiriendo a la CPE (Comisión de Pequeñas Editoriales) la idea de celebrar unas jornadas de soluciones tecnológicas de movilidad (congresos, eventos, ferias, etc.) y de control de stocks absolutamente prácticas, pero de momento no ha sido posible hacerla. Leer más de este artículo

Congreso de Libreros de Las Palmas, IV: segunda jornada

La segunda y última jornada del congreso se inició con una mesa titulada Campañas editoriales con librerías: nuevos formatos, en la que estuvieron Diego Moreno (Nórdica), Juan Casamayor (Páginas de Espuma), Jan Martí (Blackie Books), Eva Cosculluela (Librería Portadores de sueños, de Zaragoza) y Jesus Trueba (Librería La buena vida, de Madrid). La verdad es que los puntos de vista que más me interesaron fue la de los propios libreros, con los editores me relaciono con mucha más frecuencia y observo y sigo las campañas que lanzan, la verdad es que no me descubrieron nada nuevo en cuanto a los formatos, pero si encontré una idea en la que es posible confluir: la de iniciar campañas conjuntas de diferentes editores en torno a un tema, esto supone superar el concepto de opacidad y secretismo que el sector tiene. Me alegro mucho de que ya existan editores dispuestos a hacer «gestión por categorías», esto se puede traducir en una campaña conjunta de varios editores en torno a por ejemplo, novela negra, nuevos narradores hispanoamericanos, libro juvenil, etc… Aparecieron también cinco tesis que comparto: Leer más de este artículo

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