Chollete editorial, currantes de saldo
06/02/2013 14 comentarios
Hace unos días la Asociación de Editores de Madrid colgó en su página web una curiosa circular, que reproduzco casi en su totalidad:
Prácticas en empresas para jóvenes desempleados
La Federación de Gremios de Editores de España y la Asociación de Editores de Madrid van a iniciar en el próximo mes de febrero, con el apoyo del Servicio Público de Empleo Estatal un Plan de formación dirigido a jóvenes menores de 30 años en situación de desempleo. Dentro de dicho plan de formación se contempla la realización de prácticas -aproximadamente 15 días- en empresas editoriales.
Agradeceríamos que valoraran la posibilidad de que los alumnos de este plan pudieran realizar prácticas en su editorial, sin que perciban ningún tipo de remuneración ni beca. En el programa aprobado está previsto que por cada alumno se abone a la empresa que lo acoja en prácticas la cantidad de 200€, que pagará directamente la Federación.
El programa se desarrollará entre febrero y septiembre de este año y cada empresa puede acoger a tantos alumnos como quiera. En los próximos días la persona responsable del programa, Paul Sánchez de Editrain, se pondrá en contacto con su editorial. También pueden contactar con él en o.sanchez@editrainb2b.com o en el teléfono 917995844.
Vamos por partes. El asunto tiene su miga. Una empresa gestiona formación (por la que cobra), hasta aquí todo es normal, salvo una cosa: ¿alguien se ha puesto a pensar que no existe ningún caladero de empleo en el sector editorial, que llevamos perdiendo empleo en el sector varios años y sustituyéndolo por freelances de salario de indigencia? Y me surge una reflexión: ¿son razonables cursos a desempleados sobre edición cuando el sector está perdiendo empleo a mansalva? La Federación recibe un dinerito del que a su vez abona a las editoriales que pidan currantes (se supone que la FGEE también se quedará con algo). Y el currante, ¿qué? ¿Volvemos a los aprendices del siglo XIX? Al menos a los antiguos becarios se les pagaba un «sueldo de indigencia» por hacer un trabajo de 5 o 6 horas diarias, ahora ni eso. El chollo para la editorial es total. Y me hago otra reflexión: ¿dónde queda la responsabilidad social de la edición? Me cuenta un conocido editor de ensayo político (con una editorial muy de moda desde hace tres años) que estos cursos se han realizado siempre, de hecho él hizo uno, y que el problema que tenían los cursos, al margen de un muy justito nivel, era que ninguna editorial aceptaba a los chavales para hacer prácticas, y que cuando los acogían lo único que hacían eran fotocopias, paquetes, y acercarse al bar a por cafés. Me hago dos preguntas para acabar: ¿se llenarán las editoriales de currantes de saldo?, ¿son estos los nuevos servicios de la federación a sus agremiados?




