La volatilidad de los superpoderes de la edición

La situación de crisis y recortes descomunales que políticas neoliberales centradas en el control del déficit, en vez de ir por la línea de incrementar los ingresos, están llevando a este país a un desmantelamiento de los servicios públicos y del estado del bienestar (hoy convertido en estado del malestar) a una situación en la que el miedo se está convirtiendo en una atmosfera asfixiante. En una situación de este tipo, amplificada por un miedo atroz a un ERE, a perder el empleo, a que te rebajen el sueldo, a que te acorten la jornada de trabajo, a que modifiquen el contrato, a que reduzcan las comisiones, etc…, la industria del ocio sufre atrozmente, y el libro no es una excepción. El libro, como paradigma de las industrias culturales, está en entredicho y en decadencia. Lo que desde siempre ha sido una crisis estructural de la lectura se acompaña ahora de una brutal contracción del consumo, lo que plantea la necesidad de un redimensionamiento urgente del mercado. La competencia en el mercado del ocio es dura y este país nunca ha sido demasiado lector, ni culto, no olvidemos el bajo gasto de los españoles en cultura, como atestigua la encuesta de hábitos culturales del Ministerio. Leer más de este artículo

La venta de libros electrónicos a bibliotecas

Cualquier estudioso de la comercialización y la distribución sabe que hay tres conceptos para explicar la demanda: existe una demanda principal, una secundaria y una tercera que se denomina emergente. En el caso del sector del libro la demanda principal la cubrirían las librerías y cadenas; la secundaria los saldistas, tengamos en cuenta que todavía hay muy pocos libreros que incluyan en su stock libros de saldo, esta demanda en otros sectores del consumo es la que por ejemplo atienden los outlets, no olvidemos que aquí la ley del libro impide las promociones y el hard-descuento; y en el caso de la demanda emergente me refiero al incipiente y emergente libro electrónico, que en el mercado del usuario final deberán atender las librerías, y me surge la duda acerca de quién atenderá las bibliotecas públicas. Leer más de este artículo

La tercera vía del precio fijo/libre del libro

Leo en la prensa que el nuevo libros de Paul Auster sale en digital unos días antes que en papel, lo cual me parece una cuestión absolutamente intrascendente, aunque le reconozco a Anagrama casi el ser un precursor (no en vano esta editorial ha sido en muchos casos una editorial heterodoxa), pues salvo los contenidos de editores puramente digitales no conocía ningún ejemplo hasta ahora. Hasta aquí de acuerdo. Leer más de este artículo

La exasperante velocidad digital

Según los datos de Comercio Interior de España cerrados a 2010 el mercado español tiene un catálogo de títulos vivos de 439.991 títulos. El catálogo comercial digital español tiene una dimensión difícilmente cuantificable, por ejemplo, en Librada había 5.353 títulos a finales de septiembre, en alguna librería he visto que dice tener 29.414, Publidisa-Todoebook debe andar ya en torno a los 30.000, en Enclave unos 2.000. ¿A que se debe este gap? ¿Qué es lo que ocurre? Cuando hablo de títulos me refiero obviamente a títulos respaldados por sellos editoriales, no a ediciones particulares de autores que editan las recetas de platos de cuchara de su santa abuela, las felicitaciones de amigos por la celebración de la primera comunión de un sobrino o un reportaje semifotográfico de un viaje de novios a Cancún. Señalo esto porque hay catálogos digitales inflados artificialmente con este tipo de textos. Leer más de este artículo

Versus y Liber Digital: buenas expectativas

Publicep organiza en su stand (6A20) un evento titulado Nuevos retos en el sector editorial, lo gestiona bajo la marca paraguas Versus, un sistema que combina y fusiona la producción e impresión bajo demanda (IBD) y la distribución bajo demanda (DBD), proporcionando grandes ventajas comerciales y competitivas para editores, librerías y tiendas online. El sistema puede verse en www.e-versus.com Leer más de este artículo

La impresión bajo demanda uno a uno como modelo de negocio: dudas razonables

En febrero pasado tuve la oportunidad de ver el proyecto de puesta en marcha de la impresión bajo demanda (IBD), fue una presentación de Jose Manuel Anta (FANDE) en el marco del Congreso de Libreros. A la vuelta de dicho congreso, en unos post que realicé sobre el mismo exponía lo que me pareció el proyecto: a mi modo de ver, y a pesar de que Anta siempre es muy riguroso en sus presentaciones, al proyecto se le veían fisuras y costuras. Se apreciaban debilidades muy serias. Centraba mi análisis en cinco temas que me parecían críticos: Leer más de este artículo

Bases para una teoría del escepticismo digital

Reflexionando hace unos días sobre la forma de plantear un artículo sobre el precio en la era digital comencé a agrupar las dudas y pegas que me plantea el tema digital. Cuanto más se mueve el árbol más dudas me ofrece. A partir de esas reflexiones fui dando forma a este post. Leer más de este artículo

Quo vadis Pensódromo [21]

Vaya por delante mi enorme admiración por los Odell (Joan, Pablo y Henry), lo cual significa no ser del todo ecuánime al opinar sobre su nuevo proyecto. Aclaro antes de empezar que les admiro en su trabajo por tres cosas: porque aprenden, porque enseñan, y lo que es fundamental, porque se divierten. Vamos, el sueño de mi vida. Junto a esto, otra cuestión que me hace seguirles de cerca es cómo reinventan su negocio cada poco años, en un intento de adaptación al nuevo ecosistema, y como recrean sus propias ventajas competitivas como empresa, en cuanto atisban parámetros de cambio. Y una cosa fundamental que lanzo como aviso para navegantes, cuando intervienen como consultores editoriales no te cuentan la cantinela de que debes «conversar en las redes y hacer comunidad», van directos a la médula espinal del editor, cómo hacer dinero y estabilizar un modelo de negocio, en esto son francamente buenos. Leer más de este artículo

Libranda y el mercado del libro digital en España

El enorme esfuerzo que durante los últimos meses ha realizado Libranda comienza a dar sus frutos en cuanto a la mejora radical de servicios de la plataforma. Ya son 23 librerías nacionales conectadas, y 32 en espera, más 1 canal de ventas internacional, un fondo de catalogo de 2.298 títulos, y 98 editoriales, un plan muy agresivo de nuevas conexiones en Hispanoamérica (Argentina, Chile, Colombia, México y Costa Rica, estarán online en breve) y un proyecto de venta para bibliotecas públicas y universitarias a poner en marcha en breve. Es obvio que todavía se está muy lejos de un portfolio de producto amplio, pero aquí la responsabilidad de los editores es absoluta. Lo único que habría que pedirle a Libranda es mayor celeridad en la incorporación de nuevos formatos y plataformas (iPhone, iPad, Android, y PDF); sin embargo, la venta media por título es todavía muy baja, lo que conlleva una situación ciertamente paradójica. Leer más de este artículo

El ebook no despega, de momento se la pega

Mucho me temo que estas navidades tampoco serán las de la venta masiva de eReaders y libros electrónicos. Aunque el comercio electrónico avanza en España con paso lento pero firme, esto una realidad incuestionable, si el año 2009 el comercio electrónico creció un 15,9% sobre 2008, este año 2010 aparentemente se cerrará con un incremento muy superior al 10%. Desde el turismo al textil están creciendo de manera acelerada desde hace varios años incluso a pesar de la crisis. ¿Y con los lectores y libros electrónicos que ocurre? Pues que su despegue deberá esperar, la situación de ventas de libros en el comercio interior es bajísima en formato papel –el descenso de ventas puede acabar en torno al 10% o 12%, según estimaciones empíricas de numerosos comerciales– y en digital casi inexistente. Hace unos días aparecían en la prensa varias declaraciones de libreros sobre sus volúmenes de venta de eReaders y eBooks que no dejan lugar a dudas y que considero necesario comentar. Leer más de este artículo

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