
El próximo 13 y 14 de noviembre se celebrarán unas jornadas de reflexión sobre el sector del libro en Madrid; hace un tiempo mostré el panel de ponencias y debates que se tiene previsto realizar, en mi caso me apunté a la comisión que abordará el futuro de la librería, pues bien, adelanto aquí el plan de medidas que enviaré al presidente de la comisión de librerías, Sr. Enrique Pascual, de Marcial Pons.
Insisto en un tema que me parece importante. Un plan de apoyo a librerías es imprescindible, y para ello es imprescindible consenso y aunar voluntades y sensibilidades diversas, pero también las librerías deben pensar en que deben cambiar el chip y comenzar a apoyar a la edición independiente y a lo que llamo los «nanoeditores» (con proyectos editoriales y culturales ciertamente importantes), es decir, la edición que denomino clandestina, la que no tiene acceso a los lineales, o llega de manera esporádica. Hablamos por tanto de un quid pro quo (o win to win), si las librerías evolucionan como franquicias de Planeta, Random House y Santillana (hace unos días observé una conocida librería independiente de Madrid que ocupaba el 85% de su escaparate con dos libros, ni que decir tiene que eran Follet y Dueñas), deben saber hacia dónde les conduce ese camino, y esto es lo que no vale, así no pueden esperar que un determinado perfil de editores las apoye. Ellos también tienen que tomar decisiones y elegir caminos dentro de las encrucijadas del sector. Leer más de este artículo