Cuando las cifras confunden

Un sector sin cifras es algo inusual en el mundo del consumo (salvo el sector del libro, que vive retirado en sus «cuarteles de invierno»), pero un sector con numerosas y poco cautas cifras es un problema y una mentira, es hacer trampas haciendo un solitario. Digo esto porque en los últimos días están apareciendo cifras sobre eReders, Tabletas, descargas de libros electrónicos, piratería, que me preocupan. Estimaciones, proyecciones, estudios de consultoras, informes, análisis técnicos de empresas de asesoría, compañías de investigación de mercados, lobbys, etc… Muchas de estas cifras con una finalidad última: demostrar que aquí se piratea (vaya palabreja) mucho, tapando los problemas de un sector que ha atravesado un año que sólo se puede calificar de horribilis. Todos y todas se han lanzado a una loca carrera por ofrecer cifras. ¿Contrastadas? ¿Reales? ¿Rigurosas? A mi modo de ver no. Veamos algunos datos aparecidos estos días: Leer más de esta entrada

El contenido de Texturas 16

El número 16 de Texturas ya está en imprenta, en unos diez días los suscriptores comenzarán a recibirla en sus domicilios. Como adelanto del contenido me permito recomendar con especial énfasis los siguientes artículos:

La dieta Carpanta del sector del libro

Hace unos días hablaba en México con varios editores sobre la campaña de Navidades. Casi todos coincidían en la necesidad de que esta campaña paliara el deterioro que el año lleva en cuanto a la compra de libros en el comercio interior, y tenían unas enormes esperanzas (¿infundadas?) en que la campaña fuese muy buena. Hasta ahora, en épocas precrisis, la campaña de navidades suponía para el sector consumo entre un 15% y un 25% de la facturación total, según sectores. Hace unos días la consultora Deloitte afirmaba que estas navidades la compra de las familias caería un 20%, sobre la cifra de compras de 2007. Ahí es nada. No sé que pensarán ustedes de esto, pero aunque no quieras ponerte en plan «cenizo», las expectativas y la confianza son muy pobres, y cuando no hay confianza no se consume. Creo que la campaña de Navidades no será nada buena, y mira que me gustaría equivocarme. La música celestial de las cajas registradoras se ahogará en tristeza y melancolía. Insisto, ojalá me equivoqué. Leer más de esta entrada

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